Periodico Ecco

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    01-Mar-2016
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  • Este ao la facultad de Ciencias Econmicas y Administrativas cumplir 36 aos, empez en el ao de 1.973 creada median-te acuerdo No 018, por el cual se crea la facultad de economa de la Universidad de Nario, cuyos objetivos principales es la enseanza de la economa, la investigacin y la extensin, se firma en Pasto en el saln de sesiones de los Concejos Universitarios, el da veintids de junio de mil novecientos se-tenta y tres, firma el presidente lvaro Concha y el secretario Lucio Enrquez Rodrguez.

    Crisis del Capitalismo y su impacto en

    la regin

    Peridico Edicin No. 1 - San Juan de Pasto -Marzo 46 1259

    El Comienzo de FacultadPor: Vicente Maria Figueroa Dvila

    Profesor H.C. Departamento de Economa

    Entrevista con el Dr. Armando Montenegro La crisis mundial y la Teora Ortodoxa

    Por: Julin Sabogal Tamayo

    La actual crisis mundial no es una simple crisis finan-ciera, como comnmente se presenta, sino una cri-sis de la economa con to-dos sus componentes.

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  • Facultad de Ciencias Econmicas y Administrativas2

    EditorialUn peridico, EECO de la libertad

    Con la salida a la luz pblica del Pe-ridico EECO Economa, Empresa y Comercio- de la Facultad de Cien-cias Econmicas y Administrativas FA-CEA- de la Universidad de Nario, estamos renovando el compromiso social de infor-mar, difundir, recrear y orientar a la opi-nin desde nuestra disciplina acadmica para que se incline a favor de los mas ca-ros intereses colectivos de la Universidad de Nario y la regin, con una concepcin libertaria y liberadora del hombre, porque solo mediante la libre expresin y circula-cin de ideas, la bsqueda de informacin, la posibilidad de indagar y cuestionar, de exponer y reaccionar, de coincidir y discre-par, de dialogar y confrontar, de publicar y de transmitir, es posible mantener una sociedad libre. Sin libertad no puede ha-ber verdadero orden, estabilidad y justi-cia, y sin libertad de expresin no puede haber libertad. La libertad de expresin, slo puede ser ejercida si existe libertad de prensa, y la libertad de expresarse es una condicin connatural al ser humano y no al poder. Ese compromiso con la libertad es lo que hace que la prensa sea prestante, enaltecida y dignificada, No hay libertad de pensamiento all donde no hay liber-tad de palabra hablada y escrita, porque el pensamiento es inseparable de las formas que lo exteriorizan y la Prensa es una ex-tensin de la palabra, es la libertad misma de pensar. La declaracin hemisfrica de Mxico sobre Libertad de Expresin dice que No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresin y de prensa, por eso este ejercicio que ahora iniciamos con EECO, se sustenta fundamentalmente en el principio de la libertad.

    Estamos seguros que las opiniones verti-das en EECO, sern asumidas con respon-sabilidad para crear opinin cuando no la existe o para orientar cuando aquella se muestra confusa y desorientada. Jos Or-tega y Gasset seala a la universidad y a

    la prensa, como factores que, en su con-cepto, orientan y dirigen a la vida pblica, por su autoridad moral superlativa respec-to a otras instituciones de la vida social, y sta condicin debe estar mediada por el buen uso del lenguaje como el inicio de las grandes rectificaciones como lo reclamara Confucio y lo proponen las corrientes ha-bermasianas con la revisin de la accin comunicativa como una mediacin tras-cendental en las relaciones entre los hom-bres para superar sus dificultades. Por lo tanto, llegamos inexorablemente al acceso a la informacin como un derecho social y universal que no se puede vulnerar por-que es inviolable, pero limitado, porque no puede ir en contra del inters general ni en contra de la intimidad, el orden pblico, y el bien comn, que es la expresin del inters general. Entonces, el otro pilar en el que se sustenta EECO es en hacer pre-valer el bien comn y el valor publico, por encima de los bienes particulares de unos pocos que estn en crisis.

    As mismo, la informacin debe ser ver-dadera, esto es, que adecue el intelecto con la realidad; en otras palabras, debe recaer sobre lo cierto, de tal manera que quien in-forme se fundamente y describa la realidad lo ms fiel posible. De ah que, el derecho a la informacin sea una manifestacin de la tendencia natural del hombre hacia el conocimiento de la verdad, postulado que tambin es connatural a las funciones de la universidad, por lo tanto, en EECO susten-taremos nuestros escritos aferrados a la ver-dad o al menos, a una permanente aproxi-macin crtica y creadoramente a ella, que nos permita reducir las incertidumbres.

    La filosofa de Madison sugiere que no puede existir democracia sin libertad de informacin, y que el secreto promueve la corrupcin, por eso, EECO debe ser tambin una ventana abierta a la denuncia verifica-da y responsable de lo que se cuestiona para que est en sintona con los valores ticos

    de una sociedad urgida de transparencias, En este mundo moderno, cargado de tur-

    bulencias y de tensiones, en donde una no-ticia sepulta a la otra, un escndalo tapa al otro y el ciudadano aislado no sabe cmo ac-tuar, un peridico libre que ayude a pensar es una herramienta necesaria de mediacin entre los actores del desarrollo como el po-der, el saber, la comunidad y la produccin; porque, sin un peridico que comunique entre s a los receptores, el poder de la ciu-dadana no se activa, permanece oculto y genera la peor de las soluciones grupales: la inactividad tambin generalizada en nues-tro medio, incluido el acadmico. Los me-dios pueden aturdir pero tambin clarificar nuestros problemas y acercar a los repre-sentantes del poder a las comunidades para ayudar a tramitar sus angustias, sueos y es-peranzas, en estos tiempos de profunda cri-sis del modo de desarrollo. Esto por cuanto los medios son el escenario donde se discu-ten los problemas que nos preocupan. Y ah, ayudando a resolver los problemas tericos y prcticos de la existencia humana, tiene que estar EECO.

    Pero los medios tambin son un arma y su bondad o perversidad depende de los fines y la forma en que sean usados. Pue-den serlo para destruir a los opositores, o al menos para minimizarlos, para mantener un satuo-quo asfixiante, para frenar o para cambiarlo, o para incidir sobre las polticas del gobierno; y tambin para todo eso a la vez, por eso debemos ser cuidadosos en su uso. Por lo tanto, y finalmente, EECO tiene una postura tica que movilizar maneras de estar en la vida sustentadas en la justicia, la equidad, la solidaridad y el respeto por la diferencia para contribuir desde EECO en la construccin de un modo alternativo de desarrollo humano sostenible para Nario y Colombia, como una manera de insertarnos en los global porque escribiremos, no solo para no morirnos sino para que otros vivan como lo exiga Pablo Neruda.

    Por: Jess Martnez Betancourt

    Decano Facultad de Ciencias Econmicas y Administrativas

  • Edicin No. 1 - San Juan de Pasto -Marzo 46 1259 3

    En la Cumbre del Milenio de las Na-ciones Unidas celebrada en la sede de las Naciones Unidas (Nueva York, en el 2000), los jefes de Estado y de Gobierno del mundo firmaron la Declaracin del Mi-lenio. En ella asumieron compromisos en materia de paz y seguridad, derechos hu-manos, proteccin del entorno y atencin especial a la pobreza. Con base en esa De-claracin se concertaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM, que incluyen ocho objetivos, 18 metas y ms de 40 indi-cadores que deben hacerse realidad para el 2015

    Objetivos del MilenioNunca antes la humanidad haba estado

    tan cerca de tener la posibilidad tcnica de erradicar la pobreza; pero quizs tambin, tan lejos de tener la voluntad poltica de lograrlo. La humanidad es capaz de ir a la luna o de hacer turismo en el espacio, pero no toma la decisin de mitigar el hambre para ochocientos millones de seres huma-nos que no alcanzan a cubrir sus necesida-des bsicas o de tener una vivienda digna a los casi mil millones de personas que viven en tugurios urbanos. La cooperacin oficial para el desarrollo de los pases ms avan-zados, apenas ahora recupera los niveles alcanzados en 1990; La Declaracin del Mi-lenio firmada por Colombia en el ao 2000 junto con los dems pases miembros de las Naciones Unidas, y sus Ocho Objetivos de Desarrollo, representan hoy una luz de esperanza para la mitad de la humanidad a la cual no han llegado sino las migajas del desarrollo. Los 189 jefes de Estado firma-ron en Nueva York la Declaracin y ello de por s representa un hecho histrico; se ha suscrito un compromiso de alcance plane-tario a favor de los ms pobres.

    Hoy el mundo tiene una oportunidad sin precedentes de cumplir el compromi-so de erradicar la pobreza. Por primera vez existe un autntico consenso entre los pases ricos y pobres que sostiene que la pobreza es un problema del mundo. El mundo debe luchar unido contra la po-breza. () muchas de las soluciones para acabar con el hambre, las enfermedades, la pobreza y la falta de educacin son amplia-mente conocidas. Lo que se necesita es que los esfuerzos se encaucen adecuadamente y que los servicios de distribuyan ms justa y eficazmente.

    Los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio.Los objetivos de Desarrollo del Milenio

    fueron planteados en el ao 2000 en el seno de las Naciones Unidas en lo que se conoce como la Declaracin del Milenio. Estos objetivos proporcionan elementos de referencia concretos para medir el avance en ocho reas y fijan el ao 2015 como la fecha lmite para cumplir la mayora de ellos. No es la primera vez que la comuni-dad internacional se ha embarcado en me-tas ambiciosas. Si las promesas solemnes, los ofrecimientos ambiciosos, los compro-

    misos fervorosos y las conferencias de alto nivel fueran capaces de sacar a la gente de la pobreza, llevar a los nios a la escuela, y disminuir drsticamente las muertes en la niez, los ODM se habran cumplido hac