Voltaire la-ironia-contra-el-fanatismo

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  • La irona contra el fanatismoRoberto R. Aramayo

  • A Javier Muguerzay Temando Savater,

    por el compromiso intelectual de su disidencia.

    O Roberto R. Aramayo, 2015 O de esta edicin, Batiscafo, S. L, 2015

    Realizacin editorial: Bonalletra Alcompas, S. L Ilustracin de portada: Nacho GarcaDiseo de portada: Vctor Fernndez y Natalia Snchez para Asip, SL Diseo y maquetacin: Kira RieraO Fotografas: Las imgenes de este volumen son de dominio pblico, excepto pg. 21(Everett Historical/shutterstock.com) y pg. 43 (Nicku/shutterstock.com y Georgios Kollidas/shutterstock.com).Depsito legal: B-20314-2015

    Impresin y encuadernacin: Impresia Ibrica Impreso en Espaa

    Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente prohibida la reproduccin total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento y su distribucin mediante alquiler o prstamo pblicos.

  • VoltaireLa irona contra el fanatismo

    Roberto R. Aramayo

  • Los hombres solo delinquen cuando perturban a la sociedad; perturban a la sociedad tan pronto como caen en las garras del fanatismo;

    en consecuencia, si los hombres quieren merecer tolerancia, deben empezar por no ser fanticos.

    V o l t a ir e , Tratado sobre la tolerancia

    Cuando observamos fenmenos como el recrudecimiento del fiindamentalismo, los horrores del fanatismo religioso, el gravsimo peligro

    que el empecinamiento de la intolerancia poltica supone para todo el mundo, hemos de concluir sin duda que todava podemos sacar provecho

    del ejemplo de lucidez, agudeza, honestidad intelectual y coraje de Voltaire.

    A. J. A y e r . Voltaire

  • CONTENIDO

    Voltaire, o la invencin del intelectual meditico 9

    Itinerarios topobiogrficos de un personaje literario 15

    Nacido en Pars, o en algn otro lugar... 15Prisionero en La Bastilla 19

    l a poca de Voltaire, en pelculas y libros 24Peregrinacin a Inglaterra 25Obras de teatro sobre la antigua Roma que fueron

    aprovechadas por los revolucionarios franceses 26La marquesa de Chtelet y el castillo de Cirey 28

    Amistad 31Chambeln del rey Federico II de Prusia 32En Las Delicias con su sobrina 35El patriarca de Ferney 37

    Avaricia 39Los entierros de Voltaire 41

    Voltaire y 'Rousseau: dos vicias paralelas en el marco de la Ilustracin europea 42

    Obras filosficas 47

    Sus cuadernos de notas conocidos como Cartas inglesas 47

    La Enciclopedia porttil del Diccionario filosfico 53Supersticin 54Libros 62

  • Historia para la ciudadana en el Tnsayo sobre las costumbres 66

    TIfilsofo ignorante y su elogio del escepticismo 79Cielo de los antiguos 81Conciencia 83Justo e injusto 86

    Escritos de combate 89

    Los avatares de un rey filsofo a propsito del Antimaquiavelo 89

    Democracia 94La rplica de Rousseau al Poema sobre el desastre

    de Lisboa 97Inquisicin 98

    Vaya con el mejor de los mundos posibles!Cndido, o del optimismo 105

    Querr 110Un emblema contra la intolerancia: TI Tratado

    sobre la tolerancia 114Tolerancia 117Ateos 120Tanatismo 120

    El pragmatismo a ultranza de un activista apoltico 131

    Obras principales 136Cronologa 139Indice onomstico 143

  • Voltaire, o la invencin del intelectual meditico

    Voltaire encarna la figura del intelectual comprometido, un papel que representar a la perfeccin, hasta el punto de confundirse a la persona con el personaje, poniendo en juego todo su prestigio como hombre de letras dotado de un notable reconocimiento por sus obras, para denunciar las injusticias y los abusos de poder. Esto por desgracia ya no est muy de moda o, al menos en Europa no lo est tanto como lo estuvo desde la poca del propio Voltaire hasta mediados del siglo pasado, cuando los intelectuales acostumbraban a tomar partido y sus obras o su activismo pretendan transformar la realidad poltico- social, como sera el caso, por ceirnos a Francia, de Jean-Paul Sartre o Albert Camus. Hoy en da el acceso del intelectual a los medios de informacin de masas comporta el precio de la manipulacin y distorsin de la propia voz, absorbida por cdigos difcilmente compatibles con el pensamiento.

    En un texto titulado Xa invencin del intelectual, Fernando Sava- ter seala con mucho acierto que la gran hazaa de Voltaire ser la de

  • 10 Vottiirr

    inventar lo que hoy llamaramos intelectual meditico. A pesar de no existir por entonces el desarrollo tecnolgico de los medios de comunicacin que ahora conocemos, Voltaire sera lo ms parecido a un intelectual meditico por su maestra en saber llegar a esa opinin pblica que por entonces se estaba formando gracias a las gacetas, los libros y la correspondencia.

    Lo cierto es que Voltaire manej los medios de comunicacin de su poca como nadie ms lo supo hacer. El erudito acadmico tiende a comunicarse nicamente con los crculos de su gremio y ms bien le molesta verse obligado a divulgar sus conocimientos, de la misma manera que los creyentes se sienten en comunicacin directa con su divinidad o sus correligionarios, pero el intelectual necesita llamar la atencin del pblico sobre lo que quiere decir, tiene que ser capaz de seducir a los dems, porque afortunadamente no se trata de un pblico cautivo sino voluntario. La lectura de Voltaire nos transmite la sensacin de hallarnos ante un gran comunicador dotado de una enorme capacidad para ganarse al pblico. Es obvio que carece de la elocuencia musical de Rousseau, pero a cambio sabe captar la benevolencia del lector con una envidiable habilidad y soltura. La clebre ancdota de Newton descubriendo la ley de gravedad al caerle encima una manzana del rbol bajo cuya sombra reposa se le ocurri a... S, lo han adivinado. La ocurrencia fue de Voltaire, quien presuntamente habra escuchado contar ese relato a una hermana de Newton, aunque quiz tambin se inventara incluso esto mismo, con el fin de adornar con una sabrosa ancdota una biografa intelectual excesivamente sobria.

    Curiosamente, si Voltaire hubiera muerto a los sesenta aos, casi no se le recordara en absoluto, pese a que algunas de sus obras hicieron que se le tildara en su momento como un nuevo Homero o un nuevo Virgilio, dado el aprecio que alcanz su poema pico titulado la 7lenriade sobre Enrique IV, aquel rey de Navarra que se convertira al

  • 'Voltaire, o la invencin del intelectual mrdidtico II

    Retrato de Frangois-Mane Arouet (1694-1778), ms conocido como Voltaire, realizado por Quentin de La Tour.

    catolicismo para acceder al trono de Francia porque Pars bien vale una misa, otra ocurrencia tan inolvidable como lo de la manzana newtoniana. En realidad, igual que se habla del primer y el segundo Wittgenstein para diferenciar dos etapas muy diferentes de su trayectoria, representadas respectivamente por el Tractatus y las Investigaciones filosficas, tambin cabra hablar de cuando menos dos Vol- t.aire muy diferentes: el exitoso dramaturgo y el autor de cosas tales como Tratado sobre la tolerancia, siendo as que hoy en da el segundo nos interesa mucho ms que el primero.

    Durante las dos ltimas dcadas de su vida, Voltaire se consagr a expandir por Europa bajo distintos pseudnimos un rosario de escritos que fueron desaprobados, prohibidos e incluso quemados, lide

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    rando campaas a favor de las vctimas de los atropellos judiciales y sabiendo movilizar con su pluma una opinin pblica que comenzaba a tenerse en cuenta. Voltaire particip en todos los combates de su tiempo contra el fanatismo, porque su naturaleza, temperamento y conviccin hacan de l un insumiso incapaz de callarse ante una injusticia, una crueldad o un abuso de poder.

    Ese apabullante activismo le convierte en un ancestro de los intelectuales comprometidos pasados, presentes y futuros. Voltaire mismo, no ya sus obras, constituye un smbolo contra la intolerancia, un estandarte que puede blandirse contra todo tipo de supersticiones y prejuicios, tan bien ridiculizados hasta el paroxismo por su prodigiosa irona. Su mejor legado es el de habernos enseado a rernos, a esbozar una sardnica sonrisa ante situaciones manifiestamente mejorables, a reivindicar ferozmente los agravios con la fuerza de una mirada satrica. Siempre nos quedar la catarsis del ingenio ante la estulticia de unos estereotipos alienantes. Toda la vida de Voltaire es un combate contra las infamias; de ah su celebra divisa crasez l lnfme! (Aplastad al infame!), y que se ha convertido en un emblema para quienes optan por practicar la disidencia y no seguir al abanderado, por emplear la expresin consagrada por George Brassens en su cancin La mala reputacin.

    Alguien dijo que al siglo xviii se lo podra recordar como el Siglo de Voltaire, siendo esto algo que no resultara muy difcil de conceder. Voltaire no suele figurar en los planes de estudios filosficos y la filosofa acadmica desprecia su pensamiento por falta de rigor. Eso dice muy poco a favor de la filosofa oficial, porque Voltaire forma parte de un escaso elenco de pensadores que modelaron la visin de los peligros y amenazas que acechan actualmente a nuestra sociedad. No hace falta haber ledo a Platn, Epicuro, Rousseau, Marx o Freud para estar imbuido de sus ideas, que forman parte de nuestro acervo cultural. Y eso mismo sucede con Voltaire. Su filosofa forma parte de

  • Voltaire, o tu invencin del intelectual meditico n

    nosotros mismos, aunque no seamos conscientes de ello, tal como sucede con el pensamiento de Diderot, otro nombre injustamente menospreciado por las estanteras de nuestras bibliotecas filosficas. Nos encontramos ante un polgrafo que versificaba con una pasmosa facilidad, que escribi poemas picos, dramas y comedias, cuentos e incluso un relato de ciencia ficcin avant-la-lettre titulado Microme- gas, mas no sesudos y oscuros tratados filosficos. Ni falta que haca. Se hubiese aburrido soberanamente.

    Algo compartido por todos los pensadores ilustrados en general y los apodados philosophes o enciclopedistas muy en particular es que. como bien dice Cassirer, asocian siempre la teora con la prctica, no separan nunca el pensar del actuar y creen poder traducir directamente uno en otro, confirmando mutuamente su validez. Fueron muy conscientes de que su cosmovisin poda remodelar el statu quo. El propsito de Diderot con la 'Encicfopedia era contribuir a cambiar el modo comn de pensar, entendiendo por tal el entregarse acrticamente a los estereotipos y dejarse guiar por ellos. Un afn que suele caracterizar a los filsofos del siglo xviii es fomentar el reflexionar por cuenta propia, ese pensar por uno mismo que Kant convertir en lema de la Ilustracin. Si algo une a todos los filsofos de la Ilustracin es que se consideran a s mismos defensores de los derechos humanos y pretenden mejorar la realidad mediante sus planteamientos e ideas, al margen de la idiosincrasia de cada cual. Desde luego, esto vale sealadamente para Rousseau y Kant, as como tambin para Diderot y Voltaire.

    Entre muchas otras cosas, Voltaire presenta un enorme inters por estar siempre a caballo entre dos mundos. Es un puente entre el Antiguo Rgimen y la Revolucin francesa, entre la burguesa emergente a la que perteneca y la nobleza de rancio abolengo a la que frecuent. Sin ser ateo como Diderot, su desmo no le impidi combatir

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    la supersticin y los dogmas de un catolicismo trasnochado. Su proverbial pragmatismo le permita absolverse de buscar respuestas para preguntas incomprensibles. Para disfrutar de su independencia, amas una notable fortuna y desde esa posicin privilegiada ofici como paladn de las vctimas de cualquier injusticia. Voltaire fue encarcelado en La Bastilla, la prisin que tomaron los revolucionarios franceses, y lleg a ser chambeln del rey de Prusia.

    Voltaire se invent a s mismo y, como buen dramaturgo, fue escribiendo una y otra vez el guin de su propio personaje, pues no en vano su vida transcurri entre bambalinas, sus casas disponan de un teatro y en ms de una ocasin l mismo interpretaba uno u otro papel escrito por l. Incluso su nombre es inventado y no deja de ser un anagrama con cierto halo de misterio, ya que hay varias hiptesis al respecto. En fin, vayan a su rincn favorito y pnganse cmodos, porque la representacin est a punto de comenzar.

  • Itinerarios topobiogrficos de un personaje literario

    Movilic a todas las conciencias ilustradas de Europa: si se han de cometer injusticias,

    impidamos que nunca ms sea en silencio.

    Voltaire en "El jardn de las dudas, de Fernando Savater

    Nacido en Pars, o en algn otro lugar...

    En lo tocante a sus respectivos relatos autobiogrficos Voltaire y Rousseau, dos de los pensadores ms influyentes de su poca, no dejaron de tomar caminos muy diferentes, como en casi todo, aunque compartieran muchas de sus metas y acabaran enterrados uno frente al otro en el Panten de Pars. El caso es que, mientras que Jean Jacques Rousseau dedic buena parte de su obra a hablar de s mismo y as lo hace en sus Confesiones, en las 'Ensoaciones de un paseante solitario y en los Dilogos titulados 'Rousseau, juez de jean-Jacques, por el contrario, Voltaire guarda bajo siete llaves los secretos de su privacidad y casi nunca habla de su vida personal,

  • 1(1 'Voltaire

    salvo para crear confusin, como hizo sin ir ms lejos con la fecha de su nacimiento.

    Fran

  • Itinerarios topolnognl/iais de un personaje literario 17

    mayor, siempre que troquemos la u en una v y la j en una i. La primera vez que utiliz el anagrama fue en una dedicatoria fechada en 1719, donde firmaba como Arouetde Voltaire.

    Su madre muere en 1701, cuando l tiene siete aos, as que resulta complicado saber cmo se hubiera sentido al conocer la fama que le confera este hijo con semejante relato sobre su propio nacimiento. No cabe duda de que a quien no debi de hacerle mucha gracia fue al respetable notario, que en todo caso siempre ejerci de padre putativo, aunque resulta bastante llamativo que el notario en su testamento solo legase a Voltaire una pequea parte de su considerable patrimonio en usufructo, la cual solo pasara en propiedad ,i los hijos que Voltaire tuviera dentro de un legtimo matrimonio. Iuede que fuera una forma de replicar a su ingenioso hijo. El hijo mayor, Armand, fue agraciado con el grueso de la herencia sin restricciones de ningn tipo.

    A los nueve aos Voltaire ingresa como alumno interno en el colegio ile los jesutas Luis el Grande de Pars, donde permanecera siete aos. All recibe una educacin clsica que tiene como ejes principales el latn. algo de griego, literatura, historia y rudimentos de matemticas. Era un buen alumno, pese a no ser demasiado aplicado, y pronto descuella por su pasmosa facilidad para versificar en francs. En ese colegio trabar relaciones con el tercer duque de Richelieu, con los hermanos Ar- genson, que seran respectivamente ministros de la Guerra y de Exterio- i es, y con el conde de Argental. De entre sus profesores guard un grato recuerdo de su maestro de retrica y siempre les agradeci a todos en su conjunto que le hicieran interesarse por culturas no europeas, dado que no pocos misioneros jesutas volvan de Oriente y particularmente de China con mucha informacin de primera mano.

    Esto no sera incompatible con la provocativa ancdota de la cual algunos bigrafos se hacen eco, verbigracia Max Gallo en la biografa

  • IR Voltaire

    titulada Yo escribo para actuar: Vida de Voltaire, segn la cual, sentado a la mesa de Alexander Pope y delante tanto de la madre del anfitrin como de los criados que se hallaban presentes, acaso con el provocativo nimo de ganar notoriedad, Voltaire habra exclamado inopinadamente: Ah, esos condenados jesuitas, cuando era nio me sodomizaron y jams podr olvidarlo mientras viva!. La seora de la casa se retir al instante y no pudo escuchar cmo a continuacin Voltaire evocaba con admiracin sus clases de retrica, el dominio del latn y del arte de versificar o la familiaridad con el mundo gre- colatino. Quin sabe si ambas cosas fueron dichas sucesivamente en aquella velada. Lo nico seguro es que nunca tuvo pelos en la lengua y nada le resultaba ms ajeno que la hipocresa, salvo cuando le convena, dado que su procacidad e insolencia solo son parangonables con un narcisismo que hubo de cultivar para compensar el ser tan enfermizo y no muy agraciado en sus aos de madurez.

    Con doce aos su padrino, el irreligioso abad de Chteauneuf, le llev a visitar a una veterana y clebre cortesana ya casi nonagenaria, la cual qued tan impresionada con el rapaz que le leg al morir poco despus dos mil francos para comprar libros. Por esa misma poca su padrino le introdujo en la Sociedad del Templo, integrada por un grupo de librepensadores epicreos y libertinos, entre los que se contaban el duque de Sully o el duque de Vendme. Gran prior de los caballeros de Jerusaln y nieto ilegtimo de Enrique IV En ese crculo Voltaire estaba a sus anchas y pronto adquiri fama de ingenioso.

    En ningn momento Voltaire mostr inters por secundar los deseos de su padre relativos a que cursara estudios de derecho. Esta discrepancia provoca su primer destierro y emprende viaje a La Haya como secretario del embajador de Francia, el marques de Chteauneuf, hermano del padrino de Voltaire. All frecuent una colonia de hugonotes donde conoce a una tal Olimpia, apodada Pimpette, que a

  • Itinerarios tapohiogrdftcox de nn personaje literario IH

    sus quince aos ya haba quedado embarazada por uno de sus galanes. Menudean los encuentros clandestinos y el uso de disfraces para favorecerlos, pese a que Pimpette deba dormir con su madre para evitar tales contingencias. Estn locamente enamorados y deciden fugarse juntos. Ante semejante perspectiva, su padre se procur una lettre de cachet, algo que le permita encerrarlo en cualquier momento sin alegacin alguna. Regresa a Pars. Para consolarse de Pimpette requebr a la actriz Lecouvreur y, al verse rechazado en ese momento, decidi consolarse con la marquesa de Mimeure. Recuerden Zas amistades peligrosas para hacerse cargo del ambiente que reinaba en materia de lances amorosos.

    Prisionero en La Bastilla

    Luis XIV, el Rey Sol, muere en 1715 tras reinar durante setenta y dos aos. Poco antes haban muerto en un corto lapso su hijo, su nieto y su bisnieto mayor, por lo que hereda el trono el segundo bisnieto. Como este solo tiene cinco aos, asume la regencia un sobrino del monarca fallecido, Felipe de Orleans, que recibe unas finanzas catastrficas con un pueblo esquilmado por los impuestos, un dficit abismal y ya gastado el presupuesto de los prximos dos aos. El economista escocs John Law, inventor del papel moneda en Europa, impone su sistema para ahorrar millones de deuda al Estado. Se trata de reemplazar la moneda en metlico por papel moneda garantizado por los bienes races y beneficios de alguna compaa comercial. La banca general acabar siendo la de la Compaa de Indias. Pero la fiebre especulativa se esparce por doquier, cuando media nacin encuentra la piedra filosofal en aquellas montaas de papel. Voltaire difundir un poema insinuando las relaciones incestuosas del regente con su hija y esto le

  • 20 Vottuirv

    granjear un nuevo destierro a Sully-sur-Loire, donde inicia una aventura amorosa con una joven actriz llamada Suzanne de Livry.

    Dos nuevos poemas difamatorios del gobierno, de los que uno ni siquiera era suyo, dan finalmente con sus huesos en la prisin de La Bastilla en 1717, donde permanece casi un ao. All concibe su poema pico la 7enriade sobre el acceso al trono de Enrique IV rey de Navarra y primer Borbn de Francia, que rein entre 1589 y 1610 despus de convertirse del protestantismo al catolicismo. El personaje le sirve para relatar la fatdica noche de San Bartolom y las guerras de religin. Diderot dijo que la Henriade bien poda parangonarse con la lliada, la Odisea o la Tmida, resaltando que resulta el ms filosfico de todos los poemas picos en su conjunto. Hoy este libro resulta prcticamente ilegible para un lector moderno, que no sabe transitar por una farragosa retrica ni est familiarizado con los sobrentendidos de la epopeya culta. Est por descubrir el vehculo que ms convendr a sus alegatos religioso-polticos: una prosa sencilla y funcional, agudamente irnica. La Henriade fue mandada imprimir por el rey para la educacin del Delfn nada menos que en 1790, y en 1818 se deposit un ejemplar en el interior del caballo de la estatua ecuestre de Enrique IV en el Pont Neuf de Pars.

    El mejor retrato de Voltaire es el pintado por Nicols Largillires nada ms salir de la crcel. Theodore Besterman, el editor de la correspondencia de Voltaire. lo adquiri en una subasta y lo describe as: Los ojos de un castao brillante; la nariz larga y levemente bulbosa: la boca ancha, sensual. sonriente; la cara delgada, mostrando ya las marcas de su humor y acaso de su mala salud; todo ello coronado por una frente muy alta y enmarcada por una gran peluca desusadamente larga, suelta y descolorida; un chaleco de ante rojo aparece desabotonado con elegancia por arriba y por abajo para mostrar la elegante camisa con chorreras de encaje; la chaqueta es de terciopelo malva oscuro, con anchos botones dorado.

  • 'itinerarios topobiogrdficos de un personaje literario 21

    Voltaire dio con sus huesos en La Bastilla en 1717. En la imagen, la toma de la famosa prisin de Pars siete dcadas ms tarde, en 1789.

    Al parecer haba tres versiones del retrato, y Voltaire regal una a Suzanne de Livry, pese a que la comparta con su amigo Gnonville, joven abogado muerto prematuramente de viruela en una epidemia que casi le cost la vida tambin a Voltaire y le convirti en un arduo defensor de la vacunacin, como as lo testimonian sus Cartas filosficas. Hizo a Suzanne representar Yocasta en su Edipo, aun cuando su talento dramtico no era muy destacable. La obra fue un xito notable, sobre todo para un joven autor de veinticuatro aos, y lleg a representarse durante cuarenta y cinco noches seguidas. Voltaire se vio aclamado como merecedor de la misma gloria que Racine y Corneille. Adems recibi una medalla de oro y una pensin del Regente, a quien audazmente haba dedicado el Edipo, una obra donde se aborda el tema del incesto, es decir, justamente aquello de lo que haba acusado a ese Regente, quien por esa razn le haba hecho encerrar en la prisin de La Bastilla. Voltaire juzgaba su versin superior a la de Edipo "Rey de Sfocles por mantener hasta el desenlace el parentesco de Edipo en secreto. Por otra parte convirti en amante de Yocasta a Filoctetes, el arquero de Hrcules, poseedor de las flechas de Aquiles y vctima de los ardides de Ulises, por quien senta preferencia por delante de Layo y el propio Edipo. Se crey ver un mensaje subversivo encubierto, cuando Filoctetes mantiene que, por mucho que un rey sea reverenciado como

  • 22 Voltmre

    un dios por sus sbditos. Hrcules y l no dejarn de verlo como un hombre ordinario. Fue muy aplaudido un pareado en que se proclamaba que nuestros sacerdotes solo son lo que la necedad de la gente les deja ser y que toda su ciencia reside en nuestra credulidad.

    En 1722 muere su padre putativo y a l solo le corresponde el mencionado usufructo que pasara a sus hijos tenidos en legtimo matrimonio. Pierde su pensin y recibe un monto de unas cuatro mil libras. A Voltaire siempre le indign ver cmo Diderot trabaja para la Enciclopedia por una retribucin harto modesta. En su opinin, si el arte debe ser algo excelso, no ha de negociarse con l como si fuese una mercanca. Rousseau eligi escribir y vivir pobre para mantener su independencia, aunque tampoco rehua puntualmente los mecenazgos de quienes le procuraban cobijo en sus casas de campo. Muy al contrario, Voltaire ser durante toda su vida un hombre de negocios que amasar una considerable fortuna y, entre otras muchas actividades, comercializar relojes de artesanos suizos entre todos sus conocidos, incluidas muchas casas reales. Esta circunstancia le har bastante clasista, y defender que una parte de la poblacin debe quedar marginada de la educacin, porque de lo contrario nadie se prestara a hacer las necesarias faenas agrcolas.

    Por esa poca escribe ELpro y el contra, aun cuando no se publicar sino en 1738, obra en la que Voltaire hace una primera exposicin de sus ideas religiosas, las mismas que luego orquestarn el Diccionario filos

    fico y el 'Poema sobre la ley natural, es decir, que una clara primaca de la moral sobre los dogmas no es incompatible con una religin natural que coaligue voluntades en lugar de dividirlas. Esta profesin desta era deudora de una figura que acababa de conocer por entonces. Henry St. Johns, vizconde de Bolingbroke, una de las familias con ms abolengo de Inglaterra, de juventud tormentosa y libertina, familiarizar a Voltaire con una filosofa de la que los jesutas solo le haban enseado las argucias escolsticas. Pese a ser un hombre de mundo, el vizconde

  • Itinerarios toi>ol>iotfnficos de un personaje literario 23

    gustaba de retirarse al campo, siendo esto algo que Voltaire imitara con sus retiros en los castillos o mansiones de Cirey. las Delicias y Ferney.

    Hay un suceso que marcar para siempre a Voltaire de muy distintas maneras y que provocar su provechoso exilio en Inglaterra. La familia de Rohan es una de las ms antiguas y de mayor alcurnia de Francia. Una noche en la pera, un miembro de dicha familia le pregunta a Voltaire cul era su autntico apellido, si Arouet o Voltaire, este le responde que, en cualquier caso, l porta el primer apellido de su linaje, mientras que su interlocutor parece el ltimo eslabn del suyo. Echan mano a sus espadas, pero el lance se evita por un oportuno desmayo de la actriz Lecouvreur Das ms tarde, hallndose Voltaire cenando en casa del duque de Sully es instado a salir a la calle, donde varios lacayos de Rohan le propinan una soberana paliza, mientras este grita desde su carroza que no le golpeen en la cabeza, por si pudiera salir algo bueno de ah. Su nobles amigos rehsan acompaarle a interponer una demanda, por solidaridad de clase. Al saberse que toma clases de esgrima para vengar l mismo su honor en un duelo, es desterrado a cincuenta leguas de Pars. Este ramalazo vengativo lo conserv de por vida, aunque siempre utiliz su afilada pluma y, afortunadamente para l, jams utiliz otro tipo de armamento que no fuera el dialctico, en el que su supremaca quedaba asegurada de antemano.

    Tras este episodio Voltaire se siente excluido de un sistema social en el que pretenda insertarse. Pese a su anticlericalismo, su desmo y sus stiras contra el incesto del regente, no es un revolucionario. No contesta como Rousseau el orden consagrado por las costumbres ni condena la nobleza, la riqueza o el lujo, no impreca a los poderosos con quienes bien al contrario pretende relacionarse sin descartar encontrarse alguna vez entre ellos. Al recuerdo de la humillacin de Rohan se suma la traicin de quienes ha credo sus amigos. Por eso decidir hacerse rico, para luego prestar dinero con altos intereses a

  • 24 Voltuire

    La poca de Voltaire, en pelculas y libros

    Para ambientar la puesta en escena, no vendra mal ver, o volver a ver, algunas pelculas a tal efecto. La titulada Vate! describe los grandes fastos que se celebraban en la poca del Rey Sol, y el personaje interpretado por Grard Depardieu se corresponde con un clebre cocinero de carne y hueso que se suicid realmente por no poder servir pescado fresco en uno de aquellos espectaculares festejos. Es verdad que los hechos narrados en Vatel se desarrollan veinticinco aos antes del nacimiento de Voltaire, pero no lo es menos que esa es la sociedad en que se educara el autor del Siglo de Luis XIV.

    A buen seguro, recordarn la maravillosa pelcula Todas las maanas del mundo, esa encantadora biografa ficticia del compositor y msico de cmara del rey Luis XIV Marn Marais, con la que Jordi Savall nos hizo apreciar a todos la viola de gamba, y que coincide ya con la juventudde Voltaire.

    Para redondear este recorrido flmico puede recurrirse al Pacto de los lobos, porque adems de ser muy entretenida muestra bien la lucha de un racionalista contra la supersticin y sus prejuicios.

    Tampoco est de ms volver a ver el Amadeus de Milos Forman, donde se recrean los teatros de la poca volteriana y aparece un monarca, el hermano de Mara Antonieta y emperador de Austria Jos II, homologable a otros que aparecern en estas pginas, como Catalina II de Rusia o Federico II de Prusia, quien aparece en M i nombre es Bach, cinta que sin embargo no se atreve uno a recomendar sino sotto voce por su muy discreta calidad cinematogrfica Tampoco estara mal recurrir a La fuga de Varennes, protagonizada por un Marcello Mastroianni que interpreta a Giacomo Casanova, el clebre seductor veneciano que no dej de visitar a Voltaire. Pero la lista podra ser interminable para los que gustamos del cinematgrafo.

    Pasando a los libros, no dejen de leer El jardn de las dudas de Fernando Savater. En ella Savater recrea una presunta correspondencia

  • 'Itinorariox topobiogrdftcos do un /mrxonajv literario 25

    entre Voltaire y una noble dama espaola La trama es impagable y no encontrarn mejor modo de hacerse con el paisaje intelectual de Voltaire, infatigable corresponsal que brilla especialmente en los escritos breves, ya sean cuentos, libelos o cartas, donde chisporrotea todo su ingenio y despliega el sarcasmo de su saludable irona

    Ferozmente vindicativo, no dud en hacerse millonario gracias a sus especulaciones financieras y su buen olfato para todo tipo de negocios, con el objetivo de disfrutar de una independencia de la que pocos gozaban en la poca, porque siempre haba un seor al que servir. La vida de Voltaire emerge como un combate perpetuo contra aquello que le pareca inicuo y seguramente por ello est enterrado en el Panten.

    esos mismos nobles que le han despreciado por su cuna. Amasar considerable patrimonio es lo que le granjear libertad e independencia. Durante toda su vida se afanar por conseguir este objetivo. Un clculo errneo le hace ganar mucho dinero con una lotera destinada a enjugar deudas municipales. Voltaire y un amigo matemtico descubren que comprando todos los billetes pueden ganar un milln sin ms. Tambin etar barcos, especular, invertir en tierras, efectuar prstamos con altos intereses y participar en un sinfn de operaciones financieras. En conjunto su patrimonio se ir incrementando hasta alcanzar cotas insospechadas que le permitirn vivir con despreocupacin y gozando de la anhelada independencia.

    Peregrinacin a Inglaterra

    El incidente con Rohan le hace ingresar de nuevo en La Bastilla (1726), porque aquel ha conseguido una lettre de cachet, como antes su padre.

  • 2 'Voltairis

    Todo Pars considera que Rohan se ha comportado de un modo muy poco elegante, lo que genera una ola de apoyo a Voltaire no tanto por repulsa hacia una injusticia como por un reparo de tipo esttico. El caso es que Voltaire se ve obligado a exiliarse durante un tiempo en Inglaterra, que desde un primer momento siente como una patria adoptiva: Este es un pas en el que se piensa libre y noblemente, sin que a uno le contenga ningn temor servil. Si siguiera mi inclinacin, me instalara aqu con el nico propsito de aprender a pensar. El primero en darle cobijo no es otro que Bolingbroke, pero luego preferir alejarse un poco de Londres. Durante su estancia conoce a todo tipo de personalidades, incluyendo a los entonces prncipes de Gales, aunque lo ms destacable es que trata con Clarke, el corresponsal newtoniano de Leibniz, Berkeley, Alexander Pope y Jonathan Swift. No conocer a su admirado Newton, a cuyos funerales asistir en 1727. En la primavera de 1729 vuelve a Francia.

    Obras de teatro sobre la antigua Roma que fueron aprovechadas por los revolucionarios franceses

    Durante su estancia en Inglaterra escribe 'Bruto, personaje que no se refiere al asesino de Csar, sino a su antepasado y principal artfice de la revolucin patricia que derroc a la monarqua para convertir a Roma en una repblica y no vacil en ejecutar a sus dos hijos que haban fomentado una conspiracin para restablecer a Tarquinio en el trono. Tarquinio al romper el contrato que le ligaba a su pueblo perdi toda su legitimidad: nos restituy nuestros juramentos al traicionar el suyo. De ah a hacer de Voltaire un precursor de Robes- pierre haba un paso. Bruto no es una llamada a la revolucin, sino un dilogo filosfico. En el siglo xvm la palabra repblica designaba

  • 'Itinerarias topahiogri/icos rio un personaje literaria 27

    un rgimen constitucional y no una forma concreta de gobierno, tal como pone de manifiesto el Contrato social de Rousseau: Llamo repblica a todo Estado regido por leyes, bajo cualquier forma de administracin; todo gobierno legtimo es republicano. Con todo 'Bruto ser representada en noviembre de 1792 durante el proceso contra Luis XVI y luego la vspera de su ejecucin, pues los jacobinos buscaban justificar su regicidio. El otro Bruto, el de t tambin, hijo mo, aparece en su obra La muerte de Csar, la cual se inspira en Shakespeare, si bien en la versin volteriana Bruto es realmente hijo de Csar a raz de un matrimonio secreto con Servilia, hermana de Catn, que le ha educado, lo que permite doblar la tragedia poltica de un conflicto psicolgico, ya que Bruto se ve muy afectado al saber que Csar es su padre. Voltaire tambin se inspirar en Shakespeare, esta vez en Otelo, a la hora de escribir su ZaXre.

    Tras haber aparecido el ao anterior en una versin inglesa, en 1734 se publican sus Cartas filosficas, tambin conocidas por el ttulo de Cartas inglesas, que el Parlamento de Pars censurar por inspirar el libertinaje ms peligroso para la religin y para el orden de la sociedad civil. Un contrariado Voltaire escribir a su amigo Argental esta impresin acerca de tal censura: La verdad es que, puesto que chillan tanto por estas condenadas cartas, no sabis lo que me arrepiento de no haber dicho an ms. Por aquella poca Grimm publica en su Correspondencia literaria esta descripcin de Voltaire:

    Todo el fuego que encontraris en sus obras, lo pone en su accin. Es como una centella que va y viene, y que os deslumbra, chispeante. Sensible y afectuoso, voluptuoso sin pasin, no persevera en nada por decisin propia y se interesa por todo. Se requiere una cabeza muy clara para abordar, como l hace, todas las materias. Voltaire se empea en ser un hombre excepcional y, sin duda, lo es.

  • 28 Vottairc

    La marquesa de Chtelet y el castillo de Cirey

    Lo que ha ocurrido con sus Cartasfilosficas le aconseja trasladarse cerca de la frontera y llega a un acuerdo con el marqus de Chtelet para instalarse en su destartalado castillo de Cirey. En contrapartida Voltaire invertir mucho dinero para hacerlo ms habitable y ponerlo a su gusto. Y all vivir varios aos en compaa de la esposa del marqus siempre ausente, la seora de Chtelet, nacida en 1706 con el nombre de Gabriela Emilia Le Tonnerlier De Breteuil. Emilia era duea de una considerable fortuna y beneficiaria de una educacin harto excepcional para una mujer de aquellos tiempos, puesto que conoca el latn, el italiano y el ingls, adems de la literatura en todas esas lenguas y posea amplios conocimientos cientficos, interesndose particularmente por Newton.

    A la marquesa de Chtelet no solo le apasionaban las matemticas, la msica y la metafsica, sino que con solo quince aos traduca la 'Eneida, lea a Horacio, Lucrecio y Cicern. Se haba casado a los diecinueve aos y terna tres hijos, pero las prolongadas ausencias de su marido en el ejrcito le hicieron llevar una vida independiente. Tradujo los Vrincipia de Newton y la Tabula de las abejas de Mandeville, donde se denuncia el mito de los parasos frugales y virtuosos, mostrando que la ambicin, el gusto de confort y el lujo son motores de la economa, todo lo cual genera trabajo para los pobres. Una tesis que Rousseau discutira en su Discurso sobre las artes y las ciencias: El lujo puede ser necesario para dar pan a los pobres; pero si no hubiera lujo tampoco habra pobres.

    Cuando se conocen, la marquesa de Chtelet, Emilia, tiene veintisiete aos y Voltaire ocho ms. Al comienzo de sus Memorias Voltaire nos dice que en 1733 conoci a:

  • Itinerarios topofnogrdficos de un personaje literario V*

    A la Izquierda, Castillo de Cirey, donde Voltaire vivi con la marquesa de Chtelet, tras alquilrselo a su marido. A la derecha, la marquesa.

    una joven seora que pensaba ms o menos como yo y que tom la resolucin de ir a pasar varios aos en el campo para cultivar su espritu lejos del tumulto del mundo: era la mujer de Francia con ms disposicin para todas las ciencias. Raramente se ha unido tanta armona espiritual con tanto ardor por instruirse: no le gustaban menos el mundo y todas las diversiones propias de su edad y sexo.

    El aspecto de aquella a la que Voltaire llamaba bella Emilia puede ponderarse gracias a un conocido retrato donde aparece con comps en la mano entre libros e instrumentos de laboratorio. Otra cosa son las descripciones que nos legaron sus rivales. En la Correspondencia literaria se public poco despus de su fallecimiento una descripcin de la marquesa de Chtelet, hecha por la marquesa Du Deffand:

    Nacida sin talento, sin memoria, sin imaginacin, se hizo gemetra para parecer que estaba por encima de las dems mujeres. Para ser clebre se convirti en la amante declarada de Voltaire, gracias al cual

  • 30 'Voltaire

    es objeto de atencin de la gente y tema de conversaciones privadas. A l le deber vivir en los siglos venideros.

    El caso es que Voltaire acondiciona toda un ala del castillo de Ci- rey para disponer de una biblioteca y un laboratorio de fsica experimental, y hace comunicar sus aposentos con los de Emilia mediante una escalera de caracol para uso exclusivo de ambos. La pasin amorosa dista mucho de ser el nico vnculo entre ellos y ni siquiera es el ms importante. Voltaire necesita una compaa femenina que le sea grata y en lo tocante a ella se lleg a decir que necesitaba tres maridos: uno legal, su esposo, el marqus de Chtelet; otro intelectual. Voltaire; y un tercero carnal, como demostrara fatdicamente su relacin con Saint-Lambert.

    Curioso personaje este Saint-Lambert, un oscuro colaborador de la 'Enciclopedia ms conocido por sus aventuras galantes, terreno en el que fue rival tanto de Rousseau como de Voltaire. Andando el tiempo y durante cincuenta aos sera el amante oficial de la marquesa DHoudetot, es decir, de aquella Sofa por la cual se enamor perdidamente un Rousseau que no lleg a conseguir sus favores y confundi con la herona de su novela Julia, o la nueva Elosa. Antes de protagonizar involuntariamente este episodio tan importante para Rousseau, Saint-Lambert habra de cruzarse en la vida de Voltaire, porque Emilia se enamor locamente del joven y apuesto oficial al que llevaba diez aos. l tena treinta y dos, mientras que la marquesa de Chtelet ya tena cuarenta y dos. En realidad, Saint-Lambert solo pretenda poner celosa a otra dama que era objeto de su inters y esto hizo que su relacin fuese bastante asimtrica. Voltaire finge indignarse, pero despus de todo hace tiempo que se ha convertido en el amante de su sobrina mayor, una de las dos hijas de su querida hermana, cuyo fallecimiento dicho sea de paso le afect tanto como para escribir es-

  • Itinerarios topobiogrdflcos de un personaje literario 31

    * \/ %Amistad

    ! Desde los tiempos antiguos se est hablando del templo de la amistad: y

    desde entonces sabemos que est muy poco concurrido. Sabemos tambin

    que la amistad no se impone, como no se imponen el amor y el aprecio.

    Ama a tu prjimo significa prstale tu apoyo. Pero esto no quiere decir

    ! que goces del placer de su conversacin, si esta es fastidiosa, ni que le con-

    ! fes tus secretos si es lenguaraz, ni que le prestes dinero si es derrochador.

    La amistad es el casamiento del alma, pero ese casamiento est sujeto a

    divorcio. Es un contrato tcito que realizan dos personas sensibles y virtuo-

    sas: digo sensibles, porque un solitario puede no ser malo y vivir sin cono-

    i cer la amistad; digo virtuoso, porque los perversos solo tienen cmplices,

    ! los voluptuosos, compaeros de disolucin, los comerciantes, asociados, la

    generalidad de los hombres ociosos, relaciones superficiales, los prncipes,

    cortesanos; solo los hombres virtuosos tienen amigos.

    Del artculo Amistad del Diccionario filosfico de bolsillo

    tas lneas: Al cabo de cierto tiempo no tenemos la misma sangre que corra por nuestras venas, ni las mismas fibras que agitaban nuestro cerebro, ni por consiguiente las mismas ideas; en suma no somos ni real ni fsicamente la misma persona que fuimos otrora.

    Emilia escribir fogosas cartas de amor a Saint-Lambert mientras trabaja en su traduccin de Newton. A principios de 1749 descubre que est encinta y hace llamar al marqus para simular que pueda ser hijo suyo. En septiembre nace una nia y la madre muere a resultas del parto. Voltaire queda desconsolado. Recoge sus libros, muebles y cuadros para instalarse de nuevo en Pars. Su secretario nos dice que Voltaire estaba sombro, triste, pensativo, sin querer ver a nadie ni salir de casa, porque nada poda consolarle de la muerte de la seora de Chtelet,

  • 32 Voltatre

    salvo su sobrina, claro est, a quien con todo no le oculta su pena, refirindoselo con estas palabras:

    Acabo de perder a un amigo al que conoca desde hace veinte aos. Hace tiempo que ya no vea a la seora de Chtelet como una mujer; vos lo sabis y me halaga que participis de mi cruel dolor. Haberla visto morir en tales circunstancias y por semejante causa! No dejis de escribirme. Sed mi nico consuelo de los pocos das que me queden.

    En realidad la muerte le sobrevino casi treinta aos despus y su sobrina siempre estuvo con l. Debe sealarse que en aquella poca esta relacin de consanguinidad no escandalizaba a nadie, incluyendo a la Iglesia catlica. A Argental le da una versin ligeramente diferente: No rehuyo cuanto me habla de ella. Los lugares que embelleci me son gratos. No he perdido una amante, he perdido la mitad de m mismo, un alma para la que estaba hecha la ma, una amiga de veinte aos que he visto nacer. Me gusta hablarle a su marido, a su hijo. Ese mismo da escribe de nuevo a su sobrina: Me paso el da llorando y ordenando los papeles que me hablan de ella. En absoluto aoro a la amante. Echo de menos a un amigo y a un gran hombre, y mi duelo durar siempre. Su sobrina pasar de ser una amante clandestina a ser su amante oficial, la sustitua del amigo perdido, su divina Emilia, la marquesa de Chtelet.

    Chambeln del rey Federico II de Prusia

    El rey de Prusia, al que a menudo haba expresado que jams abandonara a la seora de Chtelet por l, quiso atraparme a todo trance

  • 'Itinerarias topobiogrdficos de un personaje literario

    cuando se vio libre de su rival. No haba manera de resistirse a un rey victorioso, poeta, msico y filsofo, y que simulaba quererme! Por fin cog el camino a Potsdam en 1750.

    En realidad, Voltaire dedica buena parte de sus Memorias a describir su relacin con Federico el Grande, con quien como luego veremos publica en 1740 una 'Refutacin del Trncipe de Maquiavelo. Aunque la correspondencia entre ambos se ha iniciado en 1736, Voltaire no acepta la invitacin de viajar a Berln hasta el fallecimiento de Emilia. Entretanto Federico ha construido en Potsdam su palacio de Sans Souci, que en francs quiere decir sin preocupaciones, para huir de los agobios cortesanos que le rodeaban en Berln. Dicho sea de paso, merece la pena rendir una visita al palacio y sus jardines, donde puede verse la sencilla tumba del monarca enterrado junto a sus perros, tal como fue su deseo.

    Al principio parece haberse mudado a lo que l mismo denomina como paraso de los filsofos. Voltaire es nombrado chambeln y caballero de la orden del mrito con una pensin de seis mil tleros o veinte mil libras, sin que nada de ello implique ninguna funcin en concreto, salvo animar las sobremesas y corregir las Obras del filsofo de Sans Souci, como gusta de firmar sus escritos Federico. Aunque desde un primer momento se producen todo tipo de fricciones y desencuentros, Voltaire parece querer convencerse de que las cosas marchan bien y en 1751 escribe a la marquesa Du Deffand: La vida es aqu muy grata, muy libre, y su igualdad contribuye a la salud. Figuraos lo agradable que es ser libre en el palacio de un rey, ser libre de pensar, de escribir, de decir lo que se quiere. Puede que fuera irnico, porque la realidad era que Voltaire se senta cada vez ms incmodo, viendo por ejemplo que toda su correspondencia era abierta por desconfianza. Adems, el mdico y filsofo francs La Mettrie le confa que el rey le

  • ha dicho, refirindose a Voltaire: Le necesitar como mximo un ao ms: se exprime la naranja y se tira la corteza.

    Las relaciones entre Federico y Voltaire se deterioran, en buena medida a raz de los enfrentamientos del segundo con Maupertuis, presidente de la Academia de Berln. Maupertuis hizo correr discretamente el rumor de que Voltaire encontraba muy malas las obras del rey, algo que por otra parte era cierto. En 1752 Voltaire le confa a su sobrina, convertida en su compaera sentimental tras fallecer la marquesa de Chtelet, que Maupertuis le acusa de conspirar contra una potencia peligrosa, que es el amor propio; hace correr a media voz que cuando el rey me envi unos versos suyos para corregir, yo responda: cundo se cansar de enviarme la ropa sucia para lavar?, no dejando de resultar verosmil que, despus de todo, Voltaire se hubiera expresado en esos trminos.

    Su estancia en el paraso de los filsofos no puede tener peor desenlace. Cuando Voltaire ridiculiza a Maupertuis con un escrito satrico titulado Historia del doctor Akakia, se le pide que devuelva su llave de chambeln, su cruz de la orden del mrito, as como las cartas y los escritos del rey que obran en su poder. Voltaire sufre la peor humillacin de su vida. Se le intercepta en pleno viaje y se revisa su equipaje, pero no se localiza el manuscrito del rey, que est de camino con el resto de la biblioteca de Voltaire. Mientras se mandan mensajeros para alcanzar al convoy que lleva el grueso de sus libros, Voltaire es retenido y se le aloja en un incmodo albergue donde se le confina en una habitacin vigilada por un destacamento de doce soldados. Esta situacin dura cinco semanas, a lo largo de las cuales Voltaire protesta, se finge enfermo y hasta moribundo e incluso intenta darse a la fuga, logra que toda Europa conozca el incidente. Luego volveremos sobre la relacin entre Voltaire y Federico II de Prusia, detallando su colaboracin en el Antimaquiavelo, por el inters que tiene este nuevo episodio de un rey filsofo en la historia de las ideas. Ahora veamos

  • 'Itiiwrnrios topobingnlfwds ih< un (n\mmtir htrrurto 35

    a dnde encamin sus pasos Voltaire tras abandonar ese presunto paraso filosfico de un modo tan desabrido.

    En Las D elic ias con su sobrina

    La seora Denis, Mara Luisa, la sobrina mayor de Voltaire y su amante desde hace tiempo, incluso cuando mantena una relacin estable con la marquesa de Chtelet, se rene con su to al abandonar este al rey de Prusia. Voltaire tambin inventa un nombre para ella que solo utilizaban en privado y entre ellos: Rosala. Este reencuentro despus de tres aos ocasiona que Mara Luisa, alias Rosala y viuda del seor Denis, quede encinta. A los sesenta aos Voltaire se va a convertir en padre de una criatura de la que al mismo tiempo es su to abuelo. La seora Denis est intranquila porque tiene ya cuarenta y un aos y sabe que a esa misma edad Emilia muri a resultas del parto. Por otra parte, ignora cmo puede reaccionar Voltaire. Pero este reacciona con entusiasmo:

    Cmo no podra amaros, nia ma. Os adorar hasta la tumba. Me complacera ser el nico que tuviera la dicha de revolearos y ahora me gustara haberme limitado a tener tan solo vuestros favores y no haberme aliviado sino con vos. Me tenso al escribiros, mientras beso mil veces vuestros pechos y vuestras hermosas nalgas.

    Sin embargo, el embarazo no llegar a buen trmino y Voltaire se quedar sin descendencia. En 1765 escribir a un amigo cuya hija se casa. Vos habis saboreado el placer de ser padre, mientras que yo he sido intil al mundo; no es culpa ma. Me consuelo cuanto puedo con el inspido placer de construir y plantar.

  • 36 Voltan>

    A su edad ya no le apetece seguir viviendo como un pajarillo de rama en rama y sin domicilio fijo, por lo que planea comprar alguna propiedad cmoda y bien emplazada para fijar su residencia. Se decide a buscar un refugio seguro y tranquilo cerca de Suiza, por lo que pueda pasar en territorio francs, donde tiene enemigos poderosos, y adquiere en 1755 una finca cerca de Ginebra llamada San Juan y que l bautiza ldicamente como "Las Delicias. De nuevo invierte una considerable suma de dinero, como en Cirey, para acondicionarlo todo a su gusto. Me he vuelto un sibarita -escribe en 1756 a un amigo- y me he hecho una morada deliciosa, donde vivo muy cmodamente. Prefiero un amigo a los reyes, prefiero una hermosa casa a una choza, pero tampoco estara mal en una choza. Si vivo con opulencia es nicamente por los dems. Soy tan feliz que me avergenzo por ello!.

    Por supuesto, no falta la construccin de un teatro donde se representar su comedia TI hurfano de la China, lo que le provoca ciertas tensiones con los ginebrinos, quienes consideran el teatro como una diversin frvola y pecaminosa, tal como defender igualmente Rousseau en una polmica con DAlembert. En su artculo Ginebra de la 'Enciclopedia, DAlembert lamenta la ausencia de teatros en esa ciudad, lo cual indigna a los calvinistas, que ven en Voltaire al inspirador de esa tesis. Rousseau defiende la postura de los calvinistas en su Carta a DAlembert sobre los espectculos, aunque sera errneo confundir la argumentacin del filsofo, basada en su profunda preocupacin por la justicia social, con una soflama religiosa. En medio de ese debate el consistorio de Ginebra prohbe las representaciones teatrales y esa medida afecta tericamente a la s Delicias. Mientras tanto la seora Denis se hace con las riendas de la casa y despide a Collini, el secretario de su to.

  • Itinerarios topobiogrHfwos fie un persnate literario 37

    El patriarca de Ferney

    Su produccin literaria sigue siendo frentica. Aparece la primera edicin de su "Ensayo sobre las costumbres y ms tarde la "Historia de Rusia bajo "Pedro el Qrande. Le visitan todo tipo de personalidades como el famoso historiador britnico Edward Gibbon, autor del "Declive y cada del imperio romano, o el clebre aventurero veneciano Giacomo Casanova. Pero Voltaire sigue reinventndose a s mismo y al final de su vida se gana el sobrenombre de patriarca de Ferney, pueblo al que se traslada. Tal es su impronta que esta localidad se llama actualmente Ferney-Voltaire. Hoy sigue perteneciendo, como entonces, a Francia, pero prcticamente est tocando a Suiza, lo que a Voltaire poda resultarle muy conveniente segn qu represalias polticas o eclesisticas pudieran suscitar sus manifiestos, repitindose as la estrategia geopoltica de Las Delicias. Con sesenta y cuatro aos dice no esperar vivir muchos ms, se siente viejo y achacoso. La falta de dientes le confiere un aspecto cadavrico, pero con todo an le quedan por vivir dos dcadas decisivas para su obra y para su influencia entre sus coetneos y en la posteridad.

    Tras arrasar las ruinas de un viejo castillo, hace construir una mansin acorde con sus gustos y con los espacios necesarios. Adems de las visitas y los sesenta criados necesarios para mantener la hacienda, hay una poblacin ms o menos estable compuesta por su sobrina, un nuevo secretario, un copista, un jesuta con quien juega al ajedrez, un msico y la esposa de este, la joven Mara Francisca Corneille, descendiente del clebre dramaturgo, a la que Voltaire ha medio adoptado: se consagra a su educacin y la acompaa a misa cada domingo, para desmentir a quien ha publicado que la joven est en manos de Satans. De hecho. Voltaire reconstruye la iglesia parroquial de Ferney, adornndola con una inscripcin que reza: "Deo erixit "Voltaire, es decir, Voltaire la erigi

  • para Dios, para dejar claro que un buen desta no necesita intermediarios en su comunicacin con la divinidad. Las iglesias suelen dedicarse a los santos, pero l prefiere dedicrsela al Seor y no a los lacayos.

    Voltaire se preocupa del cultivo de las tierras, supervisa la plantacin de los rboles, el cuidado del vasto jardn y, al tiempo que sigue prestando dinero con altos intereses a prncipes alemanes y nobles franceses, emplea artesanos de seda y encaje, junto a los anteriormente citados relojeros ginebrinos que, tras tener disputas con sus patronos, deciden trabajar para el seor de Ferney, quien promueve la venta de los relojes en todas las cortes europeas. Tambin considera su deber amparar a los pobladores de la comarca, en la que no deja de tener ciertos derechos seoriales. De hecho, los protege de un modo quijotesco, lo cual le hace tener serias disputas con el obispo y otras autoridades locales.

    El ya mencionado historiador britnico Gibbon describe una de las veladas de Ferney, concretamente una en que se representa XI hurfano de la China, con Voltaire y su sobrina en los papeles principales: Quiz -escribe Gibbon- yo estaba demasiado perplejo ante la ridicula figura de Voltaire, ya septuagenario, haciendo d conquistador trtaro con voz hueca y cascada, cortejando a una sobrina realmente horrible de unos cincuenta aos. La obra empez a las ocho y acab media hora despus de las once. Todos fueron invitados a quedarse. Hacia media noche nos sentamos ante una elegante mesa de unos cien cubiertos. La cena termin hacia las dos, se bail hasta las cuatro: cuando no pudimos ms, nos metimos en nuestros carruajes y regresamos a Ginebra cuando estaban abriendo las puertas de la ciudad. Dime -le dice Gibbon a su madrastra- si conoces otro poeta, en la historia o la leyenda, que a los setenta aos haya representado sus propias obras y haya concluido la escena con una cena y un baile para cien personas. Creo que el ltimo es el ms extraordinario de los dos. Tambin visita Ferney el escocs James Boswell, el futuro bigrafo del

  • lnt'rams lofiobiagnificos dti un /H'mmajv //turarlo :w

    Avaricia

    No llamamos avaro al hombre que, teniendo en la bodega dos mil botellas

    de vino de Borgoa para su uso particular, no nos regala media docena de

    ellas que le pedimos. Al que posee diamantes de un valor incalculable, si

    le pedimos prestado uno que valga poco y no nos lo presta, le tendremos

    por hombre opulento, pero no avaro. El que en negocios de la provisin de

    ejrcitos o en grandiosas empresas gana grandes fortunas y, sin embargo,

    hace prstamos a un tanto por ciento usurero, tampoco pasar por avaro

    ante la opinin pblica, aunque haya estado toda su vida atormentado por

    el demonio de la codicia, que le hizo acumular caudales hasta el ltimo da

    Esa pasin, que pudo satisfacer siempre, nunca se llam avaricia Sin gastar

    la dcima parte de la renta adquiri reputacin de hombre generoso que

    viva con excesivo fasto.

    Al padre de familia que reuniendo una modesta renta no gasta anualmente sino la mitad y va acumulando sus economas para establecer a sus hijos, le suelen llamar los que le tratan avaricioso, ladrn, usurero y miserable. Este honrado padre de familia es ms digno de respeto que aquel hombre opulento, pero hay una explicacin para sendas reputaciones. Se odia al que llaman avaro porque no les puede proporcionar ninguna ganancia El mdico, el farmacutico, el comerciante en vinos, algunas seoritas y otras gentes sacan utilidades del hombre opulento y, como no pueden sacarlas del econmico padre de familia, hablan contra l, le denuestan e injurian.

    Del artculo Avaricia del Diccionario filosfico de bolsillo

    doctor Johnson. Primero se le dice que Voltaire est enfermo y que no puede recibirle por guardar cama. En realidad se levanta hasta siete u ocho veces cada da y acaba manteniendo brillantes conversaciones con un Boswell desconcertado por la vigorosa vitalidad de su anfitrin, as como por el hospitalario ambiente que reina en el castillo.

  • 10 Voltmr*

    La propiedad que Voltaire arregl a su gusto y que hoy se puede visitar en la localidad de Ferney-Voltaire.

    El achacoso anciano despliega una actividad frentica. Dirige Fer- ney como si fuera el presidente de una pequea repblica, cuida de sus negocios para continuar engrosando su considerable fortuna, escribe un promedio de treinta cartas diarias, encarga una edicin de las obras completas de Corneille, polemiza con todo el mundo y concibe los mejores frutos de su vasta produccin. En medio de todo ello decide reivindicar la memoria de un hugonote que ha sido torturado y ajusticiado, debido a los prejuicios religiosos. Voltaire estudiar con detalle todos los pormenores del proceso, analizando su verosimilitud, hasta lograr que sea revocada la sentencia y se indemnice a la viuda. Se trata del caso Calas que dar lugar al clebre Tratado sobre la tolerancia, que examinaremos ms adelante. Hasta entonces la intolerancia era identificada con una virtud. Haba que defender las propias convicciones y preservar los dogmas de ataques heterodoxos. Pero Voltaire invoca al sentido comn para combatir los prejuicios del fanatismo. Hay otros casos, como el del joven caballero de La Barre o el de los Sirven, que le reportan en toda Europa fama de defensor quijotesco de la justicia. Paralelamente se publica la primera versin de su Diccionario filosfico porttil (1764).

  • Itinerarios topohiogrtfwos de nn personaje literario II

    En esa poca Voltaire acua su famoso lema 'crasez i'Infme! I lay muchas manera de traducirlo: Desde Aplastad al infame! a Erradicad la intolerancia del fanatismo!. Porque la lucha es contra todo cuanto sea nocivo para que impere la sensatez, aunque ciertamente la intolerancia de los fanatismos religiosos encarne de un modo paradigmtico la infamia. Sin embargo, cuando en 1764 los enciclopedistas saludan con jbilo la expulsin de los jesutas del suelo francs. Voltaire se muestra ms cauto y viene a decir que ms vala lo malo conocido, acogiendo a varios jesutas errantes, como fue el caso del padre Adam. que lleg a vivir trece aos en Ferney como capelln del castillo, aunque su principal funcin era jugar todas las noches la ya referida partida de ajedrez con Voltaire. Hacia 1768 se produce una crisis en Ferney, cuando Voltaire expulsa de su morada a su sobrina por vender unos manuscritos que haba decidido mantener en secreto. Pero al ao su sobrina regresa tras hacer las paces entre ellos, una vez ms.

    Los entierros de Voltaire

    Con ochenta y cuatro aos, a comienzos de 1778, Luis XVI le autoriza a volver a Pars. Se aloja en casa del Marqus de la Villete, situada junto al Sena, en lo que hoy se llama Quai Voltaire, para conmemorar el lugar donde muri. Recibe innumerables visitas de sus antiguos amigos y las personalidades del momento, como Benjamn Franklin, con quien conversa en ingls. Las emociones se van acumulando y su salud se resiente y deteriora una vez ms. Rene la energa suficiente para asistir a la ceremonia de iniciacin de la logia francmasnica de las Nueve Hermanas y asistir a una sesin de la Academia donde propone elaborar un diccionario de la lengua francesa. Todo ello soportando los fuertes dolores provocados por un cncer de prstata.

  • 42 Voltaire

    Voltaire y Rousseau: dos vidas paralelas en el marco de la Ilustracin europea

    Quien haya visitado el Panten de Pars habr podido comprobar que los fretros de Voltaire y Rousseau estn situados uno frente al otro. Ambos murieron en 1778 y, junto a Diderot, son sin lugar a dudas los principales representantes de la Ilustracin francesa, es decir, de los phi- losophes o enciclopedistas. Solo se les pueden parangonar David Hume y Adam Smith (la Ilustracin escocesa) o el mismsimo Immanuel Kant (Ilustracin alemana). Cuando Rousseau supo que haba muerto Voltaire, predijo que no tardara en seguirle y as lo hizo solo dos meses despus, pese a ser diecisis aos ms joven.

    Esta diferencia de edad hizo que Rousseau admirase a Voltaire y llegase a decir que haba decidido escribir al leer la correspondencia cruzada por este con Federico el Grande. Sin embargo, Voltaire despreci a Rousseau, cuyas obras ridiculiz al tiempo que criticaba pblicamente sus peripecias personales. Claro est que Voltaire no pudo leer las Confesiones o las Ensoaciones de Rousseau, por haber sido publicadas pstumamente, pero a su vez este presuma de no haber ledo el Cndido, uno de los escritos ms conocidos de Voltaire.

    Los dos inspiraron con sus ideas la Revolucin Francesa Pero sus vidas distaron mucho de reflejar ese destino comn. Rousseau quera ser msico y, por un azar, se convirti en uno de los pensadores poltico- morales ms influyentes de la modernidad con ttulos tales como el Contrato social, el Discurso sobre la desigualdad, Emilio, o de la educacin y La nueva Elosa. Voltaire, por el contrario, quiso ser poeta y dramaturgo, pero leg a la filosofa sus valiosas reflexiones en tomo a la historia y ese icono contra el fanatismo que es su Tratado sobre la tolerancia, junto a su militancia como intelectual.

    Rousseau fue presa de una paranoia que le hara escribir sus escritos autobiogrficos y decidi vivir en la miseria ganndose modestamente la vida como copista de msica Voltaire se codeara con los poderosos de

  • Itinerarias tapobiogrdfwos de un personaje literario

    /

    Rousseau (izquierda) y Voliaire (derecha) fueron los principales representantes de la Ilustracin francesa.

    su tiempo (sealadamente con Federico II de Prusia y Catalina II de Rusia) y opt por hacerse millonario para poder ser independiente.

    Ambos se refugiaron un tiempo en Inglaterra, pero la experiencia de Rousseau result funesta, pese a tener como anfitrin a Hume, porque imagin conspiraciones contra l, mientras que Voltaire publicara sus clebres Cartas inglesas para criticar la Francia de su tiempo contraponindola a su admirada Inglaterra Rousseau quiso polemizar con Voltaire, a propsito de la conmocin que supuso para toda Europa el desastre del terremoto de Lisboa pero el patriarca de Ferney ni siquiera se dign a replicar al ciudadano de Ginebra.

    Pese a que sus itinerarios fueron tan diversos, lo cierto es que sus diferentes estilos y aportaciones se anan a la hora de constituir un smbolo de lo que signific el proyecto ilustrado.

    De su final circulan muchas leyendas relativas a un presunto arrepentimiento merced al cual habra dispuesto reconocerse catlico para evitar problemas con el entierro, pues abundaron los interesados en describir un final escabroso como castigo al impo. Segn su secretario, Wagnire, Voltaire le habra pedido papel y pluma para escribir lo siguiente: Muero adorando a Dios, amando a mis amigos, sin odiar a mis enemigos y detestando la supersticin. Lo nico cierto es que se

    N\

  • M Vullairr

    neg a recibir la comunin y puede que sus ltimas palabras fueran: Dejadme en paz. Era el 30 de mayo de 1778.

    Al ejecutarse el testamento la mayor parte de su fortuna va a parar a manos de su sobrina, quien se apresura a casarse con un joven treinta aos ms joven que ella y que le ayuda a dilapidarla en un breve espacio de tiempo. Ferney es vendido ese mismo ao al marqus de la Villete y la biblioteca de Voltaire, compuesta por unos siete mil volmenes con anotaciones de su propietario, es comprada junto con muchos manuscritos por Catalina II de Rusia, que ya se ha hecho previamente con la biblioteca de Diderot, si bien en este caso se la ha vendido el propio interesado a fin de obtener una dote para su hija. Esta circunstancia provoca que muchos inditos de Diderot y Voltaire vayan apareciendo con el tiempo por contingencias muy diversas, como sucede con un manuscrito de Diderot encontrado en un buquinista de la ribera del Sena y que fue vendido por un general blanco que se lo procur antes de abandonar San Petersburgo a causa de la Revolucin Sovitica. Otros dos sobrinos de Voltaire reciben cuantiosas sumas, con la instruccin de que reserven un ao de salarios para los criados y cierta cantidad a repartir entre los pobres de Ferney, si an quedan, dice el testamento. Su corazn y su cerebro son conservados tras embalsamar el cadver; el segundo est en la Galera Nacional de Pars.

    El arzobispo de Pars se niega en redondo a autorizar un entierro religioso y hay que recurrir a una estratagema para enterrarlo en la abada de Sillires cerca de Troyes. Tampoco se ofician los funerales que le corresponden como miembro de la Academia, porque los franciscanos rehsan hacerlo y el rey se abstiene de intervenir. Por otra parte, el obispo de Ginebra tambin impide que se realizara ningn acto en Ferney, por lo que solo se celebra una misa en Berln auspiciada por Federico II de Prusia y otra ceremonia promovida por DAlembert, en la Logia de las Nueve Hermanas. Cuando la Abada de Seillires,

  • 'Itinerarios lopnlnogrAfwos do un personaje literario 45

    ya en ruinas, iba a ser vendida, se organiz en 1791 el traslado de su sarcfago al Panten.

    El 11 de julio de 1791 un cofre de oro contena los setenta volmenes de obras escritas por el hroe del da. Su catafalco era conducido por doce caballos y encerraba un suntuoso sarcfago. Una inscripcin deca: Veng a Calas. Poeta, filsofo e historiador que nos ha preparado para ser libres. Ese cortejo fnebre pas por delante de las Tullerias. Qu pensaran entonces Luis XVI y Mara Antonieta, confinados all? Esa pompa y circunstancia suponan tambin el entierro de su mundo, de aquel Antiguo Rgimen en el que, dicho sea de paso, nuestro protagonista se movi a sus anchas. La iglesia de Santa Genoveva rebautizada como Panten acogi sus restos en una de las primeras grandes fiestas cvicas de la Revolucin francesa. Durante sesenta aos se haba hecho llamar Voltaire.

    Al parecer en 1814 unos fanticos vaciaron los fretros de Rousseau y Voltaire, y arrojaron sus contenidos a un vertedero donde desaparecieron sin dejar rastro, siendo esto algo que no se descubri hasta 1860 cuando se abrieron ambos atades y se comprob que estaban vacos. Pero esto parece ser otra leyenda, en este caso postuma, digna de haber sido compuesta por l propio Voltaire.

    Durante la Restauracin, Joseph de Maistre, autor de las Veladas de San Tetersburgo y adversario del pensamiento ilustrado, convertira a Voltaire en el enemigo por antonomasia del trono y del altar sin aportar argumentos, sino tan solo improperios e injurias. Sin embargo, entre 1815 y 1835 se publican veintiocho ediciones de sus obras completas y su nombre se convierte en bandera del liberalismo. Me- nndez y Pelayo, en el volumen sexto de sus Heterodoxos, esa magnfica gua para discriminar autores que se vuelven tanto ms valiosos e interesantes en funcin del calibre derrochado por don Marcelino para descalificarlos, le dedica estas palabras: Voltaire es ms que

  • 46 Vnltalre

    1I * V L.TAIRE

    NE A PARIS

    IE 2I NOVKMBKL ll.'H

    ESI MORT

    BANS t- tr iE MAISON

    I.E 30 M AI I77S

    1

    :

    Placa del Quai Voltaire, en Pars.

    un hombre, una legin; y a la larga, aunque sus obras, ya envejecidas, llegaran a caer en el olvido, l seguira viviendo en la memoria de las gentes como smbolo del espritu del mal en el mundo. La verdad es que Voltaire sigue habitando nuestro imaginario colectivo fundamentalmente como smbolo contra la intolerancia, como emblema de la lucha del sentido comn contra los peligrosos estereotipos dogmticos generados por cualquier manifestacin del fanatismo.

  • Obras filosficasEl mayor provecho de los viajes es aprender a no juzgar

    al resto de la tierra segn el propio campanario

    "Ensayo sobre las costumbres

    Sus cuadernos de notas conocidos como C artas inglesas

    Entrad en la Bolsa de Londres, ese lugar ms respetable que muchas cortes. All el judo, el mahometano y el cristiano se

    tratan el uno al otro como si fuesen de la misma religin, y no dan el nombre de infeles ms que a los que hacen bancarrota; all el presbiteriano se fa del anabaptista, y el anglicano recibe

    la promesa del cuquero. A la salida de esas pacficas y libres asambleas, los unos van a la sinagoga

    y los otros a beber; este va hacerse bautizar en una gran cuba; aquel otro hace cortar el prepucio de su hijo; esos otros van

    a su iglesia, y todos estn contentos.

    Cartas inglesas

  • En el siglo xvm el gnero epistolar cumpla un papel similar al de las redes sociales hoy en da. Obviamente, la inmediatez de la comunicacin era mucho menor, pero por eso mismo las correspondencias estaban destinadas a perdurar. El gnero epistolar no se cea nicamente a la correspondencia en sentido estricto, sino que tambin lo adoptaban las novelas, como l a nueva 'Elosa de Rousseau o la hoy clebre, gracias a sus atractivas adaptaciones cinematogrficas, la s amistades peligrosas de Choderlos de Lacios. El caso es que Voltaire decidi publicar una serie de reflexiones esbozadas durante su exilio en Inglaterra bajo este mismo formato y en 1734 aparecieron sus Cartas filosficas tambin conocidas como Cartas inglesas.

    Hasta entonces haba introducido cargas ideolgicas explosivas solapadas bajo formas literarias tradicionales, tales como el poema pico, la tragedia clsica o el verso satrico. Con las Cartas inglesas se decide a optar por la prosa, utilizando un estilo que quiere ser sobre todo convincente y eficaz, aun cuando tampoco desdee la elegancia. Resulta ocioso buscar aqu, igual que en cualquier otra de sus obras, una sistematizacin cabal de temas e ideas. Ms bien parecen escritas a borbotones, dictadas por una inspiracin caprichosa y desordenada. La coherencia de Voltaire consiste ms bien en la estructura de su composicin, es decir, en la impresin global que produce.

    Con toda probabilidad, durante su estancia en Inglaterra debi de emborronar muchos cuadernos de notas para hipotticos escritos futuros de carcter satrico, aunque seguramente los fuera redactando al regresar a Francia. La experiencia inglesa por s sola no era suficiente y requera contrastarla de nuevo con la realidad francesa, dado que las Cartas inglesas no pretenden ser una crnica de su viaje, sino que tienen como misin el sealar lo absurdos y anacrnicos que resultan muchos de los principios imperantes en la sociedad gala de su tiempo.

  • Obras filosficas 49

    Sin ir ms lejos, tal como enfatiza el filsofo analtico A.J. Ayer, el gran mrito dla Iglesia de Inglaterra era el haber quedado subordinada al Estado. Sus obispos podan sentarse en la Cmara de los Lores, pero su nmero era ampliamente superado por los miembros seculares. Adems, el clero anglicano se formaba en Oxford y Cambridge, lejos del licencioso Londres, que no frecuentaban hasta alcanzar cargos en una edad avanzada, cuando las pasiones se encuentran ms exhaustas, si exceptuamos la avaricia. Por aadidura, al estar casados solan ser mongamos, sin parecerse en nada a ese hbrido de eclesistico y laico que era en Francia el abb, usualmente un sibarita disoluto que sola medrar sirvindose de intrigas femeninas.

    Las siete primeras cartas tratan de cuestiones religiosas desde diversas perspectivas, como por ejemplo la pureza de las costumbres. Las cuatro primeras versan sobre los cuqueros, a quienes Voltaire elogia no tanto por entusiasmo cuanto porque la sencillez de sus costumbres, su sinceridad, pacifismo y desinters le permiten aludir a la ausencia de todas esas virtudes en otras congregaciones eclesisticas. Anglicanos y catlicos atraen a creyentes interesados en su medro personal, se muestran igual de intolerantes con quienes no abrazan su religin, son vanidosos y despticos. La mundanidad del clero francs es objeto de stira. Pero los presbiterianos tampoco quedan muy bien parados. Si repudian el lujo de los prelados catlicos es sencillamente porque no pueden disfrutarlo. Presbiterianos y anglicanos se repudian entre s. Desde luego, si en Inglaterra hubiese una sola religin, habra que temer el despotismo; de haber dos, se degollaran mutuamente; pero como hay treinta viven en paz, leemos en las Cartas. El nico lugar de Londres donde las confesiones religiosas pueden convivir sin confrontarse es la Bolsa, lo cual demostrara que el estmulo del inters individual y la libre competencia son garanta de progreso y armona, segn defenda Mandeville en su Tbula de las abejas.

  • so Voltaire

    La observacin de Voltaire acerca de la tolerancia religiosa que comporta el juego de la especulacin no deja de ser inquietante, toda vez que recuerda la cara oscura de la actual globalzacin, evidenciada en su capacidad para disolver pluralidades culturales e ideolgicas.

    En cuestiones de orden poltico da en comparar al pueblo ingls con el romano, para inclinarse por este ltimo, toda vez que entre los romanos nunca se dio la horrible locura de las guerras de religin. En la carta novena rechaza con energa la monarqua absoluta y el despotismo de la nobleza, pero titubea con respecto a las formas de corregir esos abusos. Se dira que suea con una especie de repblica burguesa, definiendo al pueblo como el conjunto de los que estudian las leyes y las ciencias, los negociantes y los artesanos. Segn traduce Carlos Pujol a un lenguaje actual: intelectuales, hombres de negocios y clase media. Para Voltaire, el comerciante es el verdadero motor del mundo moderno y su papel es temido por una nobleza ociosa que solo sabe adular sin contribuir en absoluto a la utilidad comn o a la felicidad del mundo. Sin duda, el patriarca de Ferney haba vislumbrado la potencia revolucionaria del burgus que aos ms tarde identificar Marx en el Manifiesto comunista.

    La carta undcima trata de la inoculacin de la viruela, una enfermedad que casi lleg a matar a Voltaire. Cualquier progreso cientfico significa para Voltaire un nuevo triunfo del hombre emancipado de una concepcin agobiantemente paternalista, providencialista y teocntri- ca. Hablamos de una poca en que la ciencia evolucionaba a un ritmo prodigioso. Quines son los grandes hombres que jalonan la historia de la humanidad? Ciertamente no conquistadores como Alejandro Magno o Csar, sino aquellos que utilizan su ingenio para iluminarse a s mismos y a los dems: los cientficos y los filsofos, eso s, a condicin de rehuir las vanas especulaciones que no conducen a parte alguna, las materias abstractas, lo indemostrable y lo intil. Es absurdo sutilizar sobre cuestiones sobre las que nadie puede saber nada ms que otro.

  • Obras fibistifiis 5

    Las novelas estaban mal vistas y Defoe se excusa por escribir nada menos que 'Robinson Crusoe. Quiz por eso Voltaire silencia 'Las aventuras de Qulliver, que tanto le influyeron e inspiraron su delicioso cuento titulado Mcromegas. De Shakespeare admira su genio lleno de fuerza y de fecundidad, su naturalidad y sublimidad, pero lamenta su menosprecio de las reglas. Aun cuando es el primer francs en admirar sinceramente a Shakespeare, Voltaire no deja de verse lastrado por los usos y costumbres de la tradicin en este caso. Como quiera que sea le imitar en varias de sus tragedias, tomando prestados temas como la muerte de Csar en 'Bruto u Otelo en Zaire. Aunque el gnero de la tragedia est deviniendo anacrnico en su poca, Voltaire no dejar de cultivarlo por su pasin hacia el teatro, aunque le atraiga ms la comedia, la pintura hablada de las ridiculeces de una nacin.

    En la carta veintitrs evoca la muerte de la actriz Adrienne Lecou- vreur, ignominiosamente enterrada en un vertedero junto al Sena el mismo ao en que la actriz inglesa Anne Olfield recibe sepultura en la abada de Westminster; y utiliza estas circunstancias con su consiguiente contraste para cargar contra quienes combaten el teatro en nombre de una moral dogmtica. La ltima carta parece fuera de lugar por no referirse a nada ingls, al contener un dilogo crtico con Blaise Pascal, a quien considera un enemigo mortal por su fanatismo religioso.

    Pascal era el campen del movimiento catlico llamado jansenismo, al que perteneca el hermano mayor de Voltaire, quien tena, al igual que Diderot, un fantico en su propia casa, algo que les hizo a ambos especialmente sensibles a la peligrosidad del extremismo. El jansenismo entenda que la gracia de Dios designaba quines se salvaban, tesis que compromete sobremanera la libertad humana y que solo por ello Voltaire consideraba execrable. Pese a ello, la faceta ms conocida del pensamiento pascaliano es su famosa apuesta. Puestos a creer o no en la existencia de Dios, basta calcular las ventajas y los inconvenientes

  • 52 Voltaire

    para inclinarse por uno de los cuernos del dilema. Quin podra renunciar a una hipottica felicidad eterna e infinita renunciando tan solo a un bien finito como sera la presunta felicidad del libertino?

    El dilogo entre ambos es imposible. Voltaire es una especie de Anti-Pascal. Al lenguaje pattico y grandilocuente de Pascal, Voltaire contrapone su visin simplista y pragmtica de la existencia humana. Para Pascal el hombre es un enigma inexplicable, un mar de contradicciones, mientras que Voltaire replica que solo es una mezcla de bien y de mal, de placer y dolor, dotado de pasiones para obrar y de razn para gobernar sus acciones. Si el hombre fuese perfecto, sera Dios. Un producto, pues, mucho menos sorprendente y enigmtico, debido a su patente naturalidad. En realidad no es una polmica entre un creyente y un increyente, sino entre alguien que renuncia a la razn por una causa presuntamente superior y quien considera que la razn es la gua fundamental de la accin y nunca un prembulo del misterio. Para Voltaire hay que aceptar al hombre como es, tratando de mejorarlo con arreglo a las normas de una moral natural, sin tratar de escudriar lo que pueda haber en el ms all. El cristianismo solo ensea la sencillez, la caridad; querer reducirlo a metafsica es convertirlo en una fuente de errores.

    Veamos el fragmento veintinueve de este Anti-Pascal que configura la ltima de las Cartas filosficas. Pascal dice: Entre los paganos, los sabios eran perseguidos por su monotesmo, los judos eran odiados, los cristianos, an ms. He aqu la replica de Voltaire, acorde con su constante desmitificacin de los grandes relatos apoyados por autoridades inapelables de una u otra ndole:

    Scrates no fue condenado a muerte por su monotesmo, sino por su presunta impiedad y por razones polticas. Los judos eran odiados por su agresividad, por su barbarie y por menospreciar a gentes ms

  • Obras filosficas 53

    civilizadas que ellos. Por lo que hace a los cristianos, eran odiados por los paganos por socavar el imperio romano. Del mismo modo, los protestantes eran odiados, perseguidos y muertos en los pases de los que llegaron a enseorearse.

    La lucha por el poder temporal explicara pues muchas de las confrontaciones ideolgicas y religiosas en el mundo, y especialmente en Europa. Una explicacin que, por el humilde lugar en que deja al ser humano, buena parte de la filosofa ha tendido a mixtificar adoptando la obra del espritu como punto de vista.

    La Enciclopedia porttil del D iccionario filosfico

    Quienes han sostenido que una sociedad de ateos podra mantenerse han estado en lo cierto, porque la sociedad est

    constituida por sus leyes; y un grupo de ateos, que a la vez sean filsofos, pueden llevar una vida muy juiciosa y feliz al amparo

    de las leyes; sin duda viviran ellos ms placenteramente en sociedad que los fanticos supersticiosos.

    Art. Atesmo, Diccionario filosfico

    Adems de ser el siglo de la correspondencia, el x v iii es el siglo de los diccionarios, es decir, que adems de por Twitter, tambin se apostaba por un equivalente funcional de Google y de Wikipedia. Este furor por los diccionarios lleg al punto de imprimirse un Diccionario de b s diccionarios con un listado de los diccionarios publicados en todo tipo de idiomas. En 1763 Voltaire acusaba recibo de un D iccionarb universal de b s fsiles con estas palabras:

  • 54 Vnllairr

    Creo que de ahora en adelante sera menester incluirlo todo en diccionarios. La vida es demasiado corta para leer de seguido tantos libros grandes. Mala suerte para las disertaciones kilomtricas! Un diccionario os pone a mano en un momento lo que sea menester. Son tiles sobre todo para las personas ya instruidas que buscan acordarse de lo que aprendieron.

    Voltaire estaba persuadido de que la creciente multiplicidad de hechos y escritos alcanzara un tamao tan descomunal que muy pronto resultara imprescindible reducir todo a extractos y diccionarios. Reconoca sin ambages la importancia de este modo del saber del cual

    Supersticin

    Hay sabios que sostienen que se debe dejar que el pueblo tenga supers

    ticiones, como a los nios les dejan los andadores, porque en todos los

    tiempos es aficionado a los prodigios, a los que dicen la buenaventura, a las

    peregrinacin y a los charlatanes. Hay otros sabios que dicen que ninguna

    de esas supersticiones produjo un bien para la humanidad, que muchas de

    ellas causaron grandes perjuicios y que por lo tanto se deben abolir.

    El supersticioso es al bribn lo que el esclavo al tirano. El supersticioso se

    deja gobernar por el fantico y acaba por serlo tambin. Preguntar si puede

    existir un pueblo que est libre de supersticiones es lo mismo que preguntar

    si puede existir un pueblo lleno de filsofos. Quiz no hubo un solo tumulto,

    ni un solo atentado religioso del que antiguamente no fuera cmplice la cla

    se media, pero los adelantos de la civilizacin la hicieron ilustrar y suaviza

    ron sus costumbres. En una palabra, cuando hay menos supersticiones hay

    menos fanatismo y cuando hay menos fanatismo hay menos supersticiones.

    Del artculo Supersticin del Diccionario filosfico de bolsillo

  • Obras filosficas 55

    por otra parte l haca un gran uso, como demuestra la treintena de diccionarios incluidos en el catlogo de su biblioteca.

    Aunque la biblioteca imaginaria de Pococurante en Cndido no menciona diccionario alguno, Voltaire supo hacerles sitios en su gabinete de trabajo y en sus escritos, donde no regatea elogios al Diccionario histrico y crtico de Pierre Bayle, defendindolo por ejemplo frente a D'Alembert, a quien reprende por haber escrito en el artculo Diccionario de la 'Enciclopedia que el Diccionario histrico y crtico era una obra a la que su autor hubiera vuelto mucho ms estimable suprimiendo lo que pueda herir la religin y las costumbres. Al leer ese dictamen, la sarcstica pluma de Voltaire escribe a DAlembert lo siguiente: Cmo me habis entristecido! Tendris que hacer penitencia toda vuestra vida por esas lneas. Qu habrais podido aadir a Spi noza y La Fontaine? Qu terrible despotismo ejerce cierta tirana de los espritus, si ha obligado a mi hermano a hablar as de nuestro padre!.

    Su inters por los proyectos alfabticos lo manifiestan sus contribuciones a la Encicbpedia y al Diccionario de la Academia francesa, a las que mand, cuarenta y cinco y ciento diecisiete artculos, respectivamente. Como ya se ha dicho ms arriba, poco antes de morir conmin a la Academia a emprender la tarea de elaborar un nuevo diccionario con arreglo a un plan redactado por l mismo. Pero conviene recordar que Voltaire es firme partidario de la concisin y la brevedad. A su modo de ver, el taln de Aquiles de la Encicbpedia por antonomasia, es decir, del Diccionario razonado de las ciencias, las artes y b s oficios debido a Diderot, sera su tamao, cuyo elevado precio atentara ya de suyo contra las exigencias de la divulgacin.

    Me gustara saber -escribe a DAlembert a propsito de la Encicbpedia en 1766- qu mal puede hacer un libro que cuesta cien escudos. Jams

  • 56 'Vnltuirr

    veinte volmenes in folio causarn una revolucin; son los pequeos libros de bolsillo a bajo coste los que son de temer. Si el evangelio hubiese costado mil doscientos sestercios. nunca se hubiera establecido la religin cristiana.

    Con esta conviccin idea su Viccionario filosfico porttil en que se toma grandes libertades, como las que describe en 1761 a la seora Du Deffand: Soy tan insolente en mi manera de pensar, a veces tengo expresiones tan temerarias, odio tanto a los pedantes, me horrorizan hasta tal punto los hipcritas, me encolerizo tan exaltadamente contra los fanticos, que no podra residir en Pars ms all de dos meses. Collini, secretario de Voltaire durante su estancia en Potsdam, levant acta de la gnesis del proyecto relativo a su Viccionario de bolsillo: El 28 de Septiembre de 1752 se fue a la cama muy preocupado. Me particip que durante la cena con el rey de Prusia se haba divertido con la idea de un diccionario losco hasta adoptarla en serio, habindose comprometido a participar en l. A la maana siguiente puso manos a la obra.

    Sin duda, la idea flotaba en el ambiente. Desde 1750 Federico II de Prusia se propuso honrar el espritu de Bayle encargando un resumen del Viccionario histrico y crtico. En 1743 el secretario de la Academia de Berln haba propuesto adaptar el diccionario de Cham- bers, es decir, el mismo que propici la 'Enciclopedia de Diderot al proyectar traducirlo al francs. Sin embargo, cuando los dos primeros volmenes de la Enciclopedia fueron censurados en 1752 por la Facultad de Teologa de Pars, Voltaire escribe a DAlembert lo siguiente en referencia a Federico el Grande: Es cierto que una obra semejante deba hallarse lejos de los fanticos bajo la mirada de un rey tan filsofo como vos, pero los recursos escasean aqu. Hay muchas ms bayonetas que libros. El rey ha embellecido Esparta pero no ha rendido culto

  • Obras filosficas 57

    a Atenas sino en su gabinete, y hay que reconocer que solo en Pars podris culminar vuestra gran empresa. Lo que no dice es que, como chambeln de su majestad, l mismo tiene acceso al gabinete del rey y a su bien surtida biblioteca.

    La ocurrencia de aquella sobremesa relatada por Collini tuvo cierto recorrido. Voltaire y Federico se intercambiaron varias notas al respecto. Federico pretende responsabilizarse impartiendo directrices. Habra que comenzar por establecer la tabla alfabtica de los artculos, elegir los artculos principales, evitar las menudencias y los artculos subordinados unos a otros, a fin de preservar la unidad del objetivo que debe perseguir una obra de ese tipo. Pero no acoge favorablemente las sugerencias de Voltaire, ni su memoria detallada o su desdn por la financiacin, algo sobre lo que Voltaire se defiende con su habitual impertinencia: Me habra parecido una enorme indiscrecin por mi parte sugerir a vuestra majestad nuevos gastos para mis fantasas, cuando me da cinco mil escudos anuales por no hacer nada en absoluto.

    Del proyecto inicial se har eco el marqus de Bayreuth, quien escribe a su hermano que, bajo la direccin de Voltaire, se trabaja en un Diccionario de la razn cuyo solo ttulo espantar a los devotos. Pero Voltaire pronto advirti que no le apeteca consagrarse a bagatelas antirreligiosas destinadas a complacer a un rey que se revelaba cada da ms como un poltico intrigante. Ese diccionario le hubiese impedido abandonar Prusia y quiz este era uno de los designios del monarca al endosrselo. Y acaso hubiera podido Voltaire llevar a cabo en Prusia una enciclopedia de la razn bajo los auspicios de un altivo rey que tena su propia concepcin personal de la filosofa y deba colaborar en la obra?

    Como de costumbre, Voltaire se ve acaparado por mltiples empeos simultneos y pblicamente satisface su gusto por los artculos alfabticos colaborando con la 'Enciclopedia, si bien en 1760 le confa

  • 58 yotaire

    a la seora Du Deffand hallarse absorbido en una cuenta que me rindo a m mismo por orden alfabtico sobre todo cuanto debo pensar sobre este mundo y sobre el otro, todo para mi propio uso y quiz tras mi muerte para uso de gentes honestas. El xito fulgurante de Cndido (1759), el ajuste de cuentas consigo mismo de sus Memorias, el creciente compromiso personal en su lucha contra la infamia, harn que aquella 'Enciclopedia de la razn sujeta al albur del monarca prusiano d paso a un Viccionariofilosfico donde aflora una libertad trabajosamente conquistada.

    El chambeln de Federico II alojado en el castillo reciba instrucciones. Voltaire conquista una independencia que le libera de las doradas cadenas cortesanas. A finales de 1759, el flamante patriarca de Ferney podr decir esto: No conozco otra libertad que la de no depender de nadie y he alcanzado esa meta tras perseguirla toda mi vida. El 'Diccionario filosfico ser finalmente la obra de un anciano jovial y sin trabas, no la de un cortesano constreido por los requiebros del halago, la obra de un hombre que se enorgullece de su independencia y de la actividad intelectual que despliega. Si alguien me preguntara -escribe a DAlembert en 1759- qu hago en mi choza, le responde