Revista DMA - Pobrezà y Sobriedad (Septiembre - Octubre 2010)

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REVISTA DE LAS HIJAS DE MARÍA AUXILIADORA damihi animas 2010 Anno LVII Mensual n. 11/12 Noviembre/Diciembre Poste Italiane SpA Spedizione in Abbonamento Postale D.L. 353/2003 (conv. in L. 27/02/2004 n° 46) art.1, comma 2 - DCB Roma POBREZA Y SOBRIEDAD Año LVI - Mensual n. 11/12 Noviembre/Diciembre Poste Italiane S.p.A. Spedizione in Abbonamento Postale D.L. 353/2003 (conv. in L. 27/02/2004 n° 46) art.1, comma 2 - DCB Roma
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Revista de la Hijas de María Auxiliadora

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    damihianimas2010Anno LVII Mensualn. 11/12 Noviembre/Diciembre

    Poste Italiane SpA Spedizione in Abbonamento Postale D.L. 353/2003 (conv. in L. 27/02/2004 n 46) art.1, comma 2 - DCB Roma

    POBREZA

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    Ao LVI - Mensualn. 11/12 Noviembre/DiciembrePoste Italiane S.p.A. Spedizione in Abbonamento Postale D.L. 353/2003 (conv. in L. 27/02/2004 n 46) art.1, comma 2 - DCB Roma

  • 4 EditorialUna atencin siempre presentede Giuseppina Teruggi

    5EncuentrosPobreza y sobriedad

    13Primerplano14El porqu de FranciscoSan Francisco de Sales y las FMA

    16Races de futuroTestimonios que hacen la historia

    18Amor y VerdadPor una tecnologa humanizadora

    20Hilo de AriadnaDe la masa a la comunidad

    REVISTA DE LAS HIJAS DE MARA AUXILIADORAdma damihianimas

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    dmaRevista de las Hijas

    de Mara AuxiliadoraVa Ateneo Salesiano 81

    00139 Roma

    tel. 06/87.274.1 fax 06/87.13.23.06e-mail: [email protected]

    Directora responsableMariagrazia Curti

    RedaccinGiuseppina TeruggiAnna Rita Cristaino

    ColaboradorasTonny Aldana Julia Arciniegas

    Mara Borsi Piera Cavagli

    Mara Antonia Chinello Anna CondEmilia Di Massimo Dora Eylenstein

    Laura Gaeta Bruna GrassiniMara Pa Giudici Palma Lionetti

    Anna Mariani Adriana NepiLouise Passero Mara PerentalerPaola Pignatelli Luca M. Roces

    Mara Rossi Loli Ruiz Prez

    foto de cubierta / Elio Scarciglia

  • 27En bsqueda28CulturasLa sabidura de la India

    30 PastoralmenteCoordinaciny testimonio de comunin

    32Mujeres en contextoLeadership al femenino

    33Palabras claveComunin y testimonio

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    AO LVII MENSUAL / NOVIEMBRE DICIEMBRE 2010

    35Comunicar36Cara a caraPor casa el mundo

    38Comunicar la feComunicacin divina

    40Vdeo Por tu culpa

    42VitrinaRecensiones de vdeo y libros

    45LibroLiderazgo participativo

    46CamilaEl sueo de Camila

    n.11/12 noviembre diciembre 2010Tip. Istituto Salesiano Pio XI

    Via Umbertide 11,00181 Roma

    ASSOCIATAUNIONE STAMPA PERIODICA ITALIANA

    Bernadette Sangma Martha SdeTraductoras

    Alemn Inspectoras alemana y austriaca Espaol Amparo Contreras lvarez

    Francs Anne Marie BaudIngls Louise Passero

    Japons Inspectora japonesaPolaco Janina Stankiewicz

    Portugus Mara Aparecida NunesEDICIN EXTRACOMERCIAL

    Istituto Internazionale Maria AusiliatriceVia Ateneo Salesiano 81, 00139 Roma

    c.c.p. 47272000Reg. Trib. Di Roma n. 13125 del 16-1-1970Sped. abb. post. art. 2, comma 20/c,

    legge 662/96 Filiale di Roma

  • atencin de amor, humilde servicio en todolo que puede favorecer al otro.Me parece que es sta la premisa para vivirrelaciones humanas abiertas, libres. Freudsostena que, para conocer y encontrar auna persona, es necesario acercarse a ellacon una atencin siempre presente. Co-mentando esto, un Autor moderno adviertecomo hacerse pequeo es precisamente dequien tiene una aspiracin que no tieneotra finalidad que la voluntad personal delotro; toda la finalidad de estos esfuerzos esfavorecer la autonoma del otro, y la nica in-tencin consiste en prescindir de s mismos.

    En esta ptica, es posible ir ms all del re-vestimiento duro e insignificante, como elde una ostra, detrs de la cual pueden escon-derse perlas de extraordinario valor. Tam-bin detrs de la corteza ms dura, donde estambin deseable una mejora, el caminoms eficaz es hacer que entre la calma y laclaridad en su vida, hasta que la confusin, elmal, la ficcin puedan desvanecerse por smismos. Y esto, en fuerza del clima de res-peto, de atencin siempre presente, de calorhumano en el compromiso de un acompa-amiento que no sustituye al otro.Vivir la sobriedad personal que supera losprotagonismos. Asumir una pobreza sobria.Es acoger el reto de la relacin lograda.

    [email protected]

    Una atencin siempre presenteGiuseppina Teruggi

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    Vivir relaciones interpersonales serenas, enreciprocidad, a menudo se convierte en unreto. En las familias, en comunidad, en lasagregaciones a veces se vislumbran, sobreeste tema, tonos de pesimismo. Son propia-mente profetas de desventura, que com-prometen seriamente la comunicacin, mi-nan aquella necesidad de esperanza y deser positivos a los que todos en general aspi-ramos.En una comunidad que entiende ser evang-lica y est habitada por la gracia, no se puedepensar que est disminuida, apagada la es-peranza.

    Condicin para un estilo de relacin que ali-mente vida y esperanza es la opcin libre deuna pobreza sobria, alternativa a las provoca-ciones de la sociedad consumista dondedemasiadas cosas se hacen indispensables.Hay una relacin entre pobreza y relacininterpersonal?En el texto de la entrevista de este nmero,se hace notar que a la larga del espritu dela posesin sobre las cosas inevitablementese pasa a la auto posesin con la consi-guiente prdida de la alegra de perteneceral Seor y de participar en su misterio.Cada forma de pobreza requiere un espe-cfico tipo de ayuda, pero en la raz es nece-sario reconocer que no basta dar algo, esnecesario ofrecerse a s mismo con bondad,

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  • Pobrezay sobriedad

  • vida, una vida plenamente evanglica,irradiante de amor puro, libre, gratuito.Para el mundo son un absurdo, paraquien est llamado son, an antes queuna opcin y un compromiso, un doninestimable.En la carta apostlica Vita consecrata, la

    conformacin a Cristo, que es la esenciade la vida religiosa, pasa precisamente atravs del compromiso de fidelidad a es-tos tres votos. Si se viven como un lazo deamor esponsal, stos imprimen con parti-cular lucidez en el alma consagrada lacontrasea de la Santsima Trinidad, o seaun reflejo del amor infinito que une a lastres Personas divinas (castidad), del dontotal de s que las tres Personas divinas re-cprocamente se dan (pobreza),de laamorosa correspondencia de las Tres Per-sonas divinas (obediencia).El contexto social en el que hoy, a menu-

    do, nos encontramos viviendo la propiaconsagracin constituye una insidia per-manente a la coherencia de la conductacon los votos profesados.Vivir la pobreza en una sociedad consu-

    mista donde demasiadas cosas se hacenindispensables, irrenunciables es heroi-co. A la larga, del espritu de posesin so-bre las cosas se pasa inevitablemente a laauto-posesin con la consiguiente prdi-da de la alegra de pertenecer al Seor yde participar en el misterio de su despoja-miento y oblatividad.

    Pobreza y sobriedadMara Borsi, Lucy Roces

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    Para profundizar el tema de este dossier hemos entrevistado a tres consagradas con experiencias distintas.Madre Anna Mara Cnopi, Abadesa benedictina que vive en el monasterio Mater ecclesiae en la isla de San Giulio; Sor Mary John Mananzan, Filipina, de las Hermanas Misioneras Benedictinas activamente comprometida en el contraste de la trata de los seres humanos y en la promocin de la mujer y Sor Mara Pa Giudici FMA, fundadora de la casa de espiritualidad San Biagio en Subiaco.Las entrevistas sacan a la luz la conexin entre la pobreza evanglica y un estilo de vida sencillo, libre, sobrio al servicio de los dems. Vivir la pobreza en la consagracin a Dios es una manera de habitar el mundo y de relacionarse con los dems, las cosas, la naturaleza.

    1. Qu relacin encuentras entre tu estilode vida (consejos evanglicos) con la bue-na noticia del Evangelio?

    Cnopi - Por su carcter de libre opcin,los votos de castidad, pobreza y obedien-cia comportan un camino de seguimien-to radical de Cristo y de plena conforma-cin a l. Son la va estrecha de la muertea uno mismo para renacer en novedad de

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  • Mananzan El nico estilo de vida creblepara un cristiano y mucho ms para quienvive la consagracin es el del Buen Sama-ritano. As vaco de s mismo y por eso ca-paz de darse cuenta del sufrimiento y dela dificultad de los dems.

    Giudici La buena noticia del Evangelio essustancialmente sta: Dios ha amadotanto al mundo que mand a su Unigni-

    to, para que quien cree en l se salve.Salvado de qu? Del sin sentido y deaquellos apegos (posesin de cosas y per-sonas) que piden el corazn e impidendejarse salvar. Desde este punto de vistadecidirse por una vida comunitaria mar-cada por pobreza, castidad, obedienciasignifica entrar en el ejercicio cotidianodel dejarse liberar de la posesin de co-sas (pobreza), de personas (castidad) y de

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    Anna Maria Cnopi. Escritora muy fecun-a y profunda erudita de la literatura de los Pa-

    res de la Iglesia, es autora de muchos libros so- espiritualidad monstica y espiritualidad cris- Ha colaborado en la edicin de la Biblia de la

    Catecismo de la Iglesia Catlica y en las edicio-nes de los nuevos misales y leccionarios. Prepar el texto del Va Crucis de Juan PabloII en el Coliseo en 1993. En 1995 intervino en el Congres lIglesia italiana de Palermo y llev su testimonio de mobenedictina al Convenio de los jvenes europeos que tuvo lugar en Loreto.

    Mary John Mananzan. En 1980 fund la ONG Pili-pina que tiene la finalidad de promover la dignidad de la

    mujer y su participacin en la vida pblica. fund el Institute of Women

    dies, el primero en Filipinas, cxo con el St- Scholasticas Coln 1986 se convirti en preside briela una asociacin que combate el trfico de las mujeres yde las nias, la prostitucin y los matrimonios convenidos.

    Maria Pia Giudici. Ha enseado Letras y se ha interesa-o por los problemas educativos acerca de los medios de co-nicacin. A estas actividades ha unido la de publicista cola-do en distintas revistas y escribiendo diversos libros. Desde

    hos aos vive en S. Biagio, uno de los primeros doce peque-os monasterios de Occidente. Con otras Hermanas se dedica a la profundizacinorante de la Palabra, acogiendo a quien quiere abrirse a esta experiencia en el Espritu.Desde hace treinta aos ofrece, sobre todo a los jvenes, posibilidades de liberarse delas escorias de la vida en la paz de la Creacin que habla.

  • tienda hospitalaria, la tienda del conve-nio para hacer que se encuentren loshombres con Dios. Nuestra misma expe-riencia nos muestra que son cada vez msnumerosos los pobres que piden hospi-talidad y vienen a buscar en el monasterioaquel alivio que Jess ofrece a los cansa-dos y a los oprimidos en el espritu. A me-nudo tambin llaman a la puerta del mo-nasterio personas necesitadas de restau-racin fsica y psicolgica, porque estre-sadas por el ruido y por las muchas ten-siones del ambiente en que viven. A to-dos ayuda como terapia la paz que brotade una vida comn fundada y construidaen la caridad de Cristo.

    Mananzan El sufrimiento de las mujeresreta e interpela continuamente mi vida y ami comunidad. Participar en programascontra el trfico de los seres humanos ytrabajar por el rescate de las vctimas de laprostitucin y de los abusos ha ofrecidoun sentido ms profundo a mi consagra-cin. La forma radical con que algunos se-glares se comprometen a buscar la Ver-dad me reta a vivir los votos en particularla pobreza con mayor radicalidad. Tam-bin mi comunidad est implicada activa-mente en estas acciones de sensibiliza-cin y de contraste de los abusos y de laviolencia. Expresamos la solidaridad conlos pobres y los perseguidos a travs deltestimonio comunitario de la pobreza yde la compasin.

    Giudici Me parece que el testimonioevanglico a ofrecer nace del tomar enserio la palabra evanglica: Lo que tenisde excedente dadlo a los pobres. La pol-tica de las hormigas con estrategias deacumular diligentemente no puede ser lanuestra. Si, como todos, trabajamos (yay! al ocio quizs revestido de devocin)la estrategia justa es ver, en concreto, lo

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    la potencia del ego (obediencia), paracantar la vida como los pjaros del aireque no siembran y no siegan y, sin embar-go, Dios piensa en ellos. Creer, de hecho,no con palabras, en el incomparable po-der salvfico de Dios.

    2. Respecto a la pobreza y a la solidaridad,qu testimonio evanglico podra ofreceruna comunidad religiosa en un mundo a ve-ces oprimido por tanta miseria?

    Cnopi Rascacielos y casuchas viejas, lu-jo desenfrenado y miseria atroz, alimen-tos tirados y personas que mueren dehambre; contraste espeluznante que aho-ra ya est, con los medios de comunica-cin, bajo la mirada de todos. Sin embar-go, esta amarga constatacin es todava lamenos grave; en efecto, hay muchas for-mas de pobreza escondida, pero no me-nos dramtica; es la pobreza espiritualque lleva al hombre a perder el sentidode la vida. En efecto, las ms esculidaspobrezas pueden esconderse bajo lasms llamativas riquezas. Cada forma depobreza requiere un tipo de ayuda espe-cfico, pero en la raz hay que reconocerque no basta dar algo, es necesario ofre-cerse uno mismo con bondad, atencinde amor, humilde servicio en todo lo quepuede ayudar al hermano, viendo ante to-do a un hermano en cada hombre.A este respecto las comunidades religio-sas tienen un vastsimo apostolado a de-sarrollar, no slo ponindose directamen-te al servicio de los ltimos, de los po-bres, de los abandonados, sino tambin, yprincipalmente, a travs del ministerio dela oracin y de la consolacin. A travsdel servicio de la hospitalidad y el com-partir la oracin coral y la lectio divina, loscoloquios y los ritos espirituales, las co-munidades religiosas pueden ser una

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  • que hay que administrar para el bien co-munitario y lo que decididamente hayque dar, quizs entrando en contacto condeterminados ambientes de misionesdonde grita la pobreza material.

    3. Qu conexin hay entre pobreza, servi-cio e identidad cristiana?

    Cnopi - Verdadera identidad del cristianoes su plena conformacin con Cristo que,para salvarnos, siendo de condicin divi-na, se despoj de s mismo, tomandocondicin de siervo (Flp 2, 6-7). Pobrezay servicio coinciden en l. l es nuestromodelo. Durante la ltima Cena, despusdel gesto de humildsimo servicio que esel lavatorio de los pues, dijo a sus discpu-

    los: Porque os he dado ejemplo, paraque tambin vosotros hagis como yo hehecho con vosotros (Jn 13, 15).Conformarse a Cristo significa, pues, enlas concretas situaciones en que se vive yse trabaja, saber decir con espontanei-dad: He venido para servir, no para serservido (cf. Mt 20, 28). En efecto, paraque la conformacin a Cristo sea autnti-ca, es necesario que la vida entera noslo algn aspecto o momento de sta se viva como servicio, es decir, ponin-dose siempre a disposicin para el biende los dems, antes bien, hacindose unbien para los otros. Se trata no slo de ha-cer algo a favor de los dems, sino de serpersonas para los dems, como Jess es

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  • rndole a l, uno no puede ya contentar-se con llegar slo hasta cierto punto,porque l no se detuvo a lo largo de la su-bida al Calvario, sino que sirvi a la huma-nidad hasta subir a la cruz. De su ejemplonace la fuerza de ir cada vez ms all delas medidas y las conveniencias huma-nas, aceptando no slo el cansancio, sino

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    para nosotros.Esto exige una op-cin de pobreza ra-dical; la pobreza pro-pia de quien est dis-puesto a renegar des mismo por losotros, siempre ante-ponindolos a unomismo. Las conse-cuencias son verda-deramente revolu-cionarias, de aquellarevolucin pacficaque es la vida evan-glica. En efecto,quien vive para estaral servicio de los de-ms evita de todasformas entrar encompeticin y en ri-validad con los her-manos y las herma-nas, no acta bajo elempuje de la ambi-cin y del egosmo,huye de la hostili-dad, la violencia, laagresividad; no avan-za derechos para smismo, no se preo-cupa de recibir lacompensacin porlo que hace. La iden-tidad del cristiano ymucho ms de losconsagrados se ha de caracterizar porun excedente de amor, que hace el biengratuitamente, sea como fuere y siempre,sin miedo a perder. Antes bien, precisa-mente con el conocimiento de que cuan-do los otros no corresponden al bien re-cibido, en el plano espiritual se gana ms,porque se es ms conformes a Cristo. Mi-

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  • tambin las humillaciones que a menudocomporta el servicio. Para servir a los de-ms hay que hacerse verdaderamente pe-queos, pobres, humildes, hasta saberseverdaderamente poner a sus pies, con elejemplo de Cristo. Y ste es el secreto dela verdadera santidad.

    Mananzan El Evangelio se sintetiza en elamor hacia Dios y hacia los otros hastaperder la vida. Vivir as constituye la iden-tidad cristiana que requiere como Jessvaciarse de s mismo.

    Giudici Pienso, naturalmente, en Jess,el pobre por excelencia que, siendo Dios,se despoj hasta de la gloria divina, hastavivir como siervo: Yo estoy entre voso-tros como aquel que sirve. Si verdadera-mente, trmite la Palabra de Dios que me-dito, rezo e intento vivir cada da, me dejoplasmar as hasta asemejarme de algunamanera a Jess, siervo de Yahv est cla-ro que soy lo que estoy llamada a ser, esdecir, entro en mi verdadera identidad demujer cristiana y religiosa.

    4. A causa de una interpretacin reductorade la pobreza en qu errores podra incu-rrir una comunidad religiosa? En cambiocul es el estilo de sobriedad que lleva alcompartir y a la alegra?

    Cnopi Dentro de la Iglesia hay variasformas de realizar el ideal de la pobrezasegn la espiritualidad de la familia reli-giosa a la que se pertenece. Pero, perma-nece verdadero para todos que la pobre-za para que sea verdaderamente evang-lica nunca puede reducirse al slo aspec-to material, sino que siempre hay que re-conducirla a su raz espiritual, que es larenuncia a auto-poseerse. Y es en este ni-vel cuando la pobreza de falta de algose convierte en fuente de la ms pura

    alegra; la alegra de pertenecer total-mente al Seor y de depender de su pro-videncia. Es la pobreza de espritu de laque Jess habla como de una bienaven-turanza.La pobreza del monje que sigue fielmen-te la Regla de San Benito tiene su funda-mento en la renuncia a la propia volun-tad, para un camino de obediencia y deunificacin interior. San Benito no escon-de al monje que el camino a recorrer parallegar a esta sencillez de corazn, a estainfancia espiritual, es duro y fatigoso y re-quiere ascesis, vigilancia, continua luchacontra el pecado, en particular contra elvicio de propiedad, raz de muchos ma-les y de muchas dificultades para la vidapersonal y comunitaria (cf. Regla, c. 33, 1).La razn de la completa renuncia a pose-er est en la oblacin total que el monjeha hecho de s mismo a Dios. En efecto, lni siquiera tiene el derecho de disponerdel propio cuerpo y de la propia volun-tad (RB 33, 4). Tal renuncia a todos losbienes se hace una vez para siempre en elmomento de la profesin solemne, sinembargo, para que permanezca pura y to-tal, hay que renovarla continuamente. Yes precisamente en este cotidiano des-prendimiento de s mismo cuando nace ycrece la virtud de la pobreza. En efecto,es el Espritu Santo el que nos da el serpobres, porque es l que nos da el amar ypor lo tanto darnos, despojarnos paracolmar a los otros y ser por los otros col-mados. El monje es bien consciente deque cuanto recibe es fruto del trabajo, dela fatiga y de la generosidad de muchoshombres. En el pan que cada da come sa-be entonces humildemente descubrir untesoro precioso y gustar un ms intensosabor, que no slo alimenta su cuerpo, si-no que le enriquece tambin el espritu.l vive as en la alegra de la comunin y

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    del compartir, en la alegra de tener todoen comn con los hermanos y de conver-tirse l mismo en un bien comn a dis-posicin de los otros; es la alegra queanimaba a la primera comunidad cristiana(cf. Hechos de los Apstoles 2, 44-47; 4,32-35).

    Mananzan En s la pobreza no es una vir-tud. El desprendimiento, el estilo de vidasencilla, la prontitud a compartir lo que setiene y se es, la compasin hacia los mspobres esto es virtud. En efecto, en laONG que dirijo trabajamos para que lospobres puedan alcanzar un nivel de vidams humano y sean capaces de proveer asus necesidades bsicas participando asen el compartir los bienes de la tierra queestn destinados por Dios a todos. En lasociedad actual caracterizada por un ex-ceso de consumo tendramos que estarsiempre atentos a distinguir entre nece-sidades y deseos.

    Giudici Hay una renuncia a la posesinpersonal de las cosas. Y est bien. Pero espeligroso obtener todo de la comunidadcon la coartada que nos hace decir: Ade-ms no es mo lo que he pedido. Un ni-do con todo confort te lo puedes hacercon esta poca claridad de conciencia. Elestilo de sobriedad, en cambio, muevedesde la persuasin de que se puede ha-cer a menos de muchas cosas y coincidecon la alegra de la libertad por exigenciasintiles que enturbian nuestro espritu.

    5. Actualmente qu percepcin tienes dela relacin entre pobreza, libertad y poder?

    Cnopi La respuesta a esta pregunta esla sntesis de todo lo que antes se ha di-cho; all donde la pobreza es autntica-mente evanglica, es ciertamente expe-riencia de libertad; libertad de las cade-

    nas del egosmo y de la avidez, libertad declculos o de angostos programas de vi-da, libertad de las preocupaciones mun-danas; pero sobre todo es libertad deofrecerse totalmente, libertad de correrpor el camino de los divinos mandamien-tos no molestados por fardos intiles, li-bertad de saberse hijos amados por Dios.Se sigue que el poder toda forma de po-der pierde atractivo, mientras adquierevalor la posibilidad de servir a los herma-nos y as poder, a travs de ellos, decir elpropio gracias al Padre, que por mediodel Hijo nos ha reabierto las puertas delCielo y en el Espritu nos gua por el cami-no real de la caridad, el nico tesoro queencontraremos en la vida eterna.

    Mananzan Defender los derechos de lospobres y combatir contra la corrupcin yla prepotencia libera de las propias preo-cupaciones, pone en peligro la propia vi-da, y el nico poder que puedes ejerceres aquel sobre tu decisin de darte libre-mente por amor.

    Giudici Viviendo por gracia de Dios, enun ambiente sencillo, en una antigua casade montaa, no tengo una percepcinprecisa de la relacin entre pobreza, li-bertad y poder. Pero, a veces, yendo aotros ambientes por alguna necesidad,tengo la sensacin de que estn excesiva-mente cuidados y sper decorosos queparecen no rozar la pobreza y la sobrie-dad.

    [email protected]@cgfma.org

  • Profundizaciones pedaggicas

    bblicasy educativas

  • ste y otros momentos decisivos para lanueva institucin tienen lugar bajo la pro-teccin de San Francisco de Sales. As tam-bin para el da de la primera Profesin re-ligiosa de las FMA (5 de agosto de 1872). Alas primeras religiosas del nuevo Instituto,el padre y fundador vuelve a llamar a SanFrancisco de Sales como modelo de delica-deza de trato. Las primeras Reglas del 1878contienen varias referencias a San Francis-co de Sales; se indica su Filotea adaptada ala juventud entre los textos para la lecturaespiritual. Se prescribe celebrar con parti-cular devocin y solemnidad las fiestas deSan Jos, San Francisco de Sales, Santa Te-resa que son los Patrones particulares delInstituto.

    Formadora afable y llena de bondad

    En los artculos de las Constituciones sobrela Maestra de Novicias, insertados por DonBosco y fruto de una larga y ponderada re-visin, se encuentran referencias implci-tas, pero evidentes, a San Francisco de Sa-les cuando se traza la figura de la formado-ra que ha de ser afable y llena de bondady cuando se describe el espritu del Institu-to: No olvide que el espritu del Institutoes espritu de caridad y de dulzura, espritude abnegacin y de sacrificio, y por esoprocure informar y animar a las Noviciascon este espritu, a fin de que hecha la pro-fesin logren ser hbiles instrumentos dela gloria de Dios y de la salvacin de las al-

    San Francisco de Sales y las FMAGraziella Curti

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    Tambin en el Instituto de las FMA Don Bosco quiso que se mantuviera la referencia explcita y vital a San Francisco de Sales. Piera Cavagli, a travs de un estudio atento, nos seala las fuentes ms significativas a este respecto. Siguiendo sus indicaciones, podremos recuperar el porqu y el cmo nuestro fundador lo eligi como protector de nuestro Instituto.

    Desde los orgenes

    Mornese 1872. Don Pestarino, despus dehaber hablado con Don Bosco, rene a lasHijas de la Inmaculada para un discerni-miento sobre su vocacin. Ante las Reglasque se proponan, cada una decidiera si sesenta llamada a la nueva Institucin.El 29 de enero (1872), fiesta de San Fran-cisco de Sales (Don Pestarino) llev a cabocuanto le haba sugerido su superior. Reu-ni, sin decir nada a ningn extrao, aaquellas que vivan en la casa vecina a laiglesia, con todas las otras del pueblo; yhabiendo repetido cuanto Don Bosco lehaba aconsejado, recitado el Veni CreatorSpiritus con el Crucifijo expuesto encimade la mesita entre dos candelabros encen-didos, pas a la votacin. Estaban presen-tes veintisiete Hijas de la Inmaculada y tu-vo el encargo de escrutadora Angela Mac-cagno.

    REVISTA DE LAS HIJAS DE MARA AUXILIADORAdma damihianimas

  • mas. En el prlogo de nuestras Constitu-ciones en que Don Bosco enumera las Vir-tudes propuestas al estudio de las Noviciasy a la prctica de las Profesas. De este textopodemos deducir, en particular, cmo seenlaza indirectamente a Francisco de Salescuando recomienda la caridad con el fin dela educacin de la mujer. Los adjetivos conque se presenta son significativos, as tam-bin la finalidad: Caridad paciente y celo-sa no slo hacia la infancia, sino todava ha-cia las jvenes solteras y hacia cualquierpersona, con el fin de hacer el mayor bienposible a las almas. Tambin la sntesis devida entre contemplacin y accin, entreMarta y Mara, que concluye el texto, es re-ferencia, aunque sea indirecta, al Obispode Ginebra que lograba conjugar con granequilibrio, accin apostlica y unin pro-funda con Dios.Se entrev una evidente y quizs intencio-nada referencia a los motivos de la elec-cin de San Francisco de Sales como pa-trn de la Congregacin: mansedumbre ydulzura, celo por la salvacin de las almas

    mediante el ejercicio de la caridad, sntesisentre contemplacin y accin.

    San Francisco de Sales, hoy

    En estos ltimos aos el Instituto de lasFMA est intentando recuperar la raz sa-lesiana del carisma gracias a muchos est-mulos que se nos han dado sobre todo porMadre Antonia Colombo, que en numero-sas circulares nos ha indicado a San Fran-cisco de Sales como modelo de vida y demetodologa educativa. Significativa es laafirmacin densa y rica de referencias desu circular del 24 de diciembre de 1997:Don Bosco quiso como modelo y protec-tor de su misin entre los jvenes a Fran-cisco de Sales, el infatigable obispo de Gi-nebra que abri a todos, sin distinciones,los caminos de la asctica cristiana mos-trando la esencia de la vida espiritual en elamor de Dios (Tetimo). Nuestro fundadorse inspir en su humanismo y sobre todoen su vida de hombre de corazn manso,animado por el espritu de dulzura, maes-tro seguro de vida en el Espritu mediantelas actitudes personales, la palabra y los es-critos. El amor a la Iglesia, alimentado porla fe en el Espritu que acta en la historia,le empuj a valorar los nuevos medios decomunicacin social para dialogar con lacultura de su tiempo e impregnar de valo-res evanglicos las estructuras sociales, ha-cindolas ms humanas.Tambin en el Proyecto formativo del Ins-tituto son numerosas las llamadas a nues-tro protector. ltimamente en la presenta-cin de las Actas del Captulo GeneralXXII, la Madre, S. Ivonne Reungoat indi-cando como raz de la pasin carismticael amor, nos recuerda aquel mismo amorque penetr la existencia de San Franciscode Sales.

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  • Terreno frtil, aunque fuerte, pero fecun-do. La sencillez, la cordialidad, la hospita-lidad, propias de la cultura uruguaya faci-litan la inculturacin del espritu mornesi-no que envuelve de alegra los mltiplessacrificios y la extrema pobreza de los or-genes: Dnde estamos? Estamos en lacasa de las Hermanas, nos dicen; y efecti-vamente percibimos una casita en mediode un bosquecito, y luego las Hermanasque corriendo venan a encontrarnos. Noshicieron todos los cumplidos posibles a lamoda italiana y americana, y siguieron dosdas de fiesta3.Un estilo de relacin, el que caracteriza elMornese americano4, que se mantiene enel tiempo: Llegu a Uruguay como misio-nera en 1955. Nadie me conoca y yo noconoca a nadie, pero me recibieron y mequisieron todas, no obstante mi pobreza(). La directora, S. Iris Piccini, me hizosentir como me quera, este espritu deacogida creo que es propio de la forma deser de las uruguayas 5.Antes de la publicacin de las cartas deMadre Mazzarello atestiguan las Herma-nas uruguayas en el primer volumen deaquella interesante publicacin tituladaMujeres que hacen historia6 - no se cono-ca en profundidad el estilo de animacincomunitaria que traduce al femenino elSistema Preventivo y lo enriquece conaportaciones originales7. Y, sin embargovarias Hermanas durante muchos aoshan encarnado y no slo en el tiempo delos orgenes el estilo de maternidad pro-

    Testimonios que hacen historiaAnita Deleidi

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    Desde las exiliadas en la isla de Flores (14 de diciembre de 1877)Una herencia que perdura en el tiempo.

    Querida Madre, hemos tardado hastaahora en escribirle a causa del mal de marque a menudo nos ha molestado Por lotanto sepa, oh nuestra buena Madre!, queel viaje fue felicsimo a ms no poderDespus del desayuno nos bamos a so-brecubierta, y all no quiero decir que tra-bajramos, ya que, a una le daba vueltas lacabeza, la otra senta el estmago revuel-to, y as no podamos trabajar. Y las ms delas veces ofrecamos el trabajo al Seor ydormamos Y, sin embargo, hicimos ca-tecismo1 Despus de un mes de viaje,las primeras noticias de las misioneras encuarentena en la isla Flores, poco distan-te de Montevideo, llegan a Mornese. Undilogo fresco, familiar, casi ingenuo: Lallaman Flores, pero son tres islas unidas;en la primera hay otros en cuarentena;en la segunda estamos nosotras y est lle-na de caracoles y culebras, ya lo creo flo-res! La tercera est llena de conejos, degaviotas y de vacas. Pero no nos desa-nimamos aunque aqu escribe el buenCostamagna no se oye hablar sino de in-tereses: Por el inters se suda y se sufre ynosotros qu no tendramos que hacerpor el gran inters del Paraso2.La semilla del carisma educativo, llena desueos de vida, de paz, de atencin a laspobrezas juveniles de siempre cae en unatierra muy sedienta de vida y de justicia.

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  • pio de Madre Mazzarello y de las primerasHermanas:Hice Profesin en 1963 y experiment laalegra de compartir la misin con las Her-manas. Trabajo y oracin forjaron en m lafuerza de mujer evanglica. Como en unafamilia no faltaron las dificultades, pero elamor era ms fuerte, lo compartamos to-do. Nos ayudaba la directora S. ErnestinaCarro, de la que cada una se senta valora-da y amada8.Empec como alumno y ahora soy ani-mador en un colegio de las FMA. El climade sus casas es especial para el crecimien-to de las personas. El Sistema Preventivoofrece un aspecto particular porque el ros-tro del amor femenino creo que lo poten-cia mayormente y tambin la razn des-de el punto de vista femenino tiene otraforma de manifestarse. 9

    Aunque no todos los testimonios puedenconfirmar siempre esta constante amabili-dad educativa10, la necesidad de vivir en fi-delidad el espritu mornesino, en la cons-tante atencin al contexto sociocultural,sigue penetrando los nuevos caminos,discerniendo, experimentando, sufriendoy empapando paso a paso la bsqueda decaminos nuevos. Actualmente estoy en una comunidad deRivera, puedo afirmar que se han hechomuchos cambios y la vida se est desarro-llando en un contexto muy diverso par-ticipando mayormente en la vida del pue-blo y de las personas.11

    Vivir y relacionarse con la gente exige uncontinuo desprendimiento y ejercicio dediscernimiento evanglico y de solidari-dad. Todo esto despierta en todas noso-tras la capacidad de compartir, dialogar,expresarse con libertad, tomar decisionesjuntas y crecer en el espritu de familia.12

    La sencillez, el espritu de sacrificio, perotambin la iniciativa, la apertura de miras,la capacidad de escucha, la solidaridad deAngela Vallese, Giovanna Borgna, Angela

    De Negri, Teresina Mazzarello, TeresaGedda, Angela Cassulo abrieron el ca-mino a comunidades profticas, enraiza-das en la relacin profunda con Cristo yen la atencin concreta a las pobrezas deuna cultura marcada por laicismo y racio-nalismo.13

    nimo, mis buenas hermanas. Jess de-be ser toda vuestra fuerza,14 animaba laMadre; la profeca del carisma requieremstica y competencia para testimoniarhoy la fidelidad a un proyecto de Dios quese ha realizado en el tiempo. Una entregavivida en pobreza y lmites, pero unificadaen el nico movimiento de amor que noshace profticas porque msticas.15

    1 Carta de las primeras misioneras a Madre Mazza-rello, 14 de diciembre 1877, en CAVAGLI P. yCOSTA A. (a cargo de) Orme di vita tracce di futuroLAS Roma 1996, 205.

    2 Ibdem 209.3 Carta de S. Virginia Magone a Madre Mazzarello,

    2 de febrero 1879, en Orme, 273.4 As se define la Inspectora Uruguaya por haber re-

    cibido a las primeras misioneras procedentes deMornese: Cf. INSTITUTO DE LAS HIJAS DE MARAAUXILIADORA, Mujeres que hacen historia 1, 25.

    5 Testimonio de H.P.M., referido en Mujeres, 30.6 Publicacin en 14 textos que reconstruye la me-

    moria histrica de las Inspectoras de Amrica Lati-na a travs de una metodologa investigadora queha implicado directamente a las comunidadesabriendo perspectivas de futuro en fidelidad al ca-risma de los orgenes.

    7 Mujeres 27 8 Testimonio de H.R.P. en Mujeres, 289 Testimonio de P.B. en Mujeres, 2910 Ibdem, 2911 Testimonio de H.M.L., en Mujeres, 4112 Testimonio de la comunidad de Paysand en Mu-

    jeres, 13913 Cf. Mujeres, 10614 C 22, 21 a S. Angela Vallese, 9 de abril de 1879.15 Circular 912

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  • Dios ha confiado al hombre. En sta elhombre se reconoce a s mismo y realizala propia humanidad (n 69).

    Los medios de comunicacin, gracias aldesarrollo tecnolgico, pueden ser oca-sin de humanizacin a la luz de una ima-gen de la persona y del bien comn queespeje sus valores universales (n 73).

    Atrada por el puro hacer tcnico, la raznsin la fe est destinada a perderse en lailusin de la propia omnipotencia (n 74).

    Nos interrogamos

    La libertad humana es propiamente ellamisma slo cuando responde a la fascina-cin de la tcnica con decisiones que seanfruto de responsabilidad moral. Qu con-diciones favorecen en nuestro ambienteeducativo el proceso de educacin a la li-bertad? Clave del desarrollo es una inteligenciaen grado de pensar la tcnica y de captar elsentido plenamente humano del actuar.Qu elementos obstaculizan una actua-cin plenamente humana? Los medios de comunicacin puedenconstituir una vlida ayuda para hacer cre-cer la comunin de la familia humana y elethos de las sociedades, cuando se haceninstrumentos de participacin en la bs-queda comn de lo que es justo. Cmovaloramos las nuevas tecnologas en nues-tra actuacin cotidiana y en nuestra accineducativa?

    Para una tecnologahumanizadoraJulia Arciniegas, Martha Sde

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    Hoy, el desarrollo est estrechamente uni-do al progreso tecnolgico, con sus aplica-ciones en campo biolgico. Sin embargo latcnica es un hecho profundamente huma-no, unido a la autonoma y a la libertad delhombre.La tcnica permite dominar la materia, re-ducir los riesgos, ahorrar fatiga, mejorar lascondiciones de vida. sta responde a lamisma vocacin del trabajo humano; en latcnica, vista como obra del propio talento,el hombre se reconoce a s mismo y realizala propia humanidad.El desarrollo tecnolgico puede inducir laidea de la autosuficiencia de la misma tc-nica cuando el hombre, interrogndose so-lo sobre el cmo, no considera los muchosporqus desde los que est empujado a ac-tuar. Es por esto que la tcnica asume unrostro ambiguo.

    Releamos la Encclica

    La tcnica, tomada en s misma, es ambi-valente (n 14).

    No es suficiente progresar slo desde unpunto de vista econmico y tecnolgico.Se necesita que el desarrollo sea ante to-do verdadero e integral (n 23).

    El desarrollo de los pueblos degenera si lahumanidad considera que se puede re-crear con el slo aval de los prodigiosde la tecnologa (n 68).

    La tcnica se inserta en el mandato de la-brar y cuidar la tierra (cf. Gn, 15), que

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    En accin

    Algunos pasos para hacer operativa la pro-fundizacin realizada:

    Cuando prevalece la absolutizacin de latcnica se realiza una confusin entre fi-nes y medios. Verificamos qu conviccio-nes estn en la base de las propuestasque ofrecemos en nuestra misin educa-tiva.

    El progreso tecnolgico exige el compro-miso de personas rectas, de agentes eco-nmicos y polticos que vivan fuertemen-te en sus conciencias la llamada del bien

    comn. Releyendo algunas informacio-nes procedentes de varios contextos de-tectamos los rasgos que evidencian labsqueda del bien comn.

    El riesgo de sentirse autosuficientes me-diante el dominio de la tcnica, con po-tencialidades cada vez mayores, puedellevar a dar ms importancia al cmo queal por qu de las propias actuaciones.Identificamos algunas motivaciones msfrecuentes en nuestra actuacin personal,comunitaria y apostlica

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    Nuevas tecnologas en ayuda de los alumnos diversamente hbiles

    Favorecer las actividades didcticas y po-tenciar las posibilidades de aprender pa-ra los alumnos con incapacidad y moles-tias del aprendizaje. Son los ejes del pro-yecto Nuevas tecnologas encaminadoen las escuelas de Parma para el trienio2010-2012. Llegado a la segunda ediciny administrado por el centro provincialde documentacin para la integracinescolar, laboral y social, el proyecto estdirigido a profesores, padres y agentessocio-asistenciales que, a su vez, van aclase para aprender el uso de progra-mas informticos en grado de ayudar alos muchachos con dificultades. Con elnuevo acuerdo prosigue la experienciainiciada en va experimental hace tresaos y que ya ha implicado alrededor de

    un millar de personas. En estos aos seha buscado humanizar la tecnologa,hacindola lo ms accesible posible a to-dos para hacer que sea una ayuda realpara los alumnos con incapacidad. Auxi-lios software y hardware, cada vez msinnovadores, seguirn siendo un instru-mento para favorecer su integracin, noslo escolar.Las tecnologas solas no serviran paranada, antes bien, podran hasta ser unabarrera ms. Por esto se ha creado unared entre familias, escuela e institucio-nes, para consentir un intercambio devaliosos conocimientos y competencias.http://www.disabili.com/scuola-a-istru-zione/20388-ausili-informatici-per-linte-grazione-scolastica.

  • tas particulares de los Pases, de las Regio-nes, de los grupos sociales de pertenencia.

    Las presiones de la masificacin, se invier-ten sobre todo en los adolescentes y los j-venes que no habiendo elaborado todavauna propia identidad personal son ms fcil-mente manipulables, no dejan indemnes alos adultos. Y son funcionales para el consu-mo. Las multinacionales, teniendo el controlde los medios de comunicacin, tienen unpoder que va ms all del poltico y cuandotienen un producto para vender o una ideaa hacer pasar, encuentran anuncios publici-tarios en grado de persuadir a pequeos y amayores. Serias investigaciones, poco divul-gadas porque peligrosas y/o poco ledasporque no atrayentes, demuestran cmo losmedios de comunicacin tienen un poderpersuasivo fortsimo.Si un da cualquiera, una/o se pusiera a ob-servar a un grupo de adolescentes que es-peran la apertura de la escuela, los vera atodos o casi con jeans del mismo color yms o menos de la misma forma, a menudotambin con la misma postura y con el m-vil ocupados en enviar y recibir mensajes. Elvestir, el querer pasar por, el utilizar las mis-mas tecnologas, pueden favorecer una for-ma de pensar y de actuar de masa o son unamanifestacin de ello?

    Las comunidades religiosas son micro gru-pos que viven dentro del ms amplio gruposocial y que respiran el mismo aire, stas,por lo tanto, no estn exentas del peligro y

    De la masa a la comunidadMaria Rossi

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    Un fenmeno social que ltimamente hahecho discutir mucho y ha despertado per-plejidades no indiferentes es la globaliza-cin. Este fenmeno presenta, con las situa-ciones positivas, tambin aspectos proble-mticos. Uno de stos es la masificacin. s-ta, relativizando, aplastando y haciendo de-saparecer gradualmente algunas diferen-cias, puede llevar a la prdida de la identi-dad personal y social, del sentido de la pro-pia dignidad, de la responsabilidad y de lacapacidad de proyectar.Las presiones que tienden a masificar noson una novedad. Desde que el mundo esmundo, las culturas, las religiones, las mo-das, las clases sociales ms poderosas, lascastas, han inducido, favorecido, perpetua-do algunas formas de ser y de hacer y haninhibido y prohibido otras. La diversidad esque las presiones mientras hace tiempoeran distintas de grupo a grupo y fundadasen valores humanos reales o consideradostales, actualmente tienden a ser planetarias,iguales para todos y a menudo con la finali-dad del consumismo.

    Un dato muy evidente es como la forma devestir y de alimentarse, tan distinta en las va-rias culturas, se va homogeneizando. No esraro ver en frica o en Asia, personas vesti-das como los occidentales y en sus mesasbotellas de Coca-cola. Los vestidos y los ali-mentos originales existen todava, pero, so-bre todo entre los inmigrados, se utilizan ge-neralmente en las celebraciones de las fies-

    REVISTA DE LAS HIJAS DE MARA AUXILIADORAdma damihianimas

  • de las tentaciones de la masificacin y delconsumismo. La mentalidad del usa y tira,por ejemplo, ahora ya est bastante genera-lizada. El uso de vasos y manteles de plsti-co, de toallas y pauelos de papel, de algu-nos indumentos y otras cosas, ahora ya pa-rece obvio y justificado. En efecto, estosproductos, se encuentran fcilmente en elcomercio, cuestan poco y hacen que se aho-rre tiempo y cansancio. Ya se sabe, pero nose advierte an suficientemente el peligrode la contaminacin del aire y del agua queel despacho de los desechos lleva consigo.En nuestras ciudades los bidones de los de-sechos son cada vez ms grandes y numero-sos y no siempre bastan para la necesidad.

    Los miembros de los grupos sociales, comu-nidades religiosas comprendidas, ademsde las presiones externas, estn tambin su-jetos a las internas del grupo de pertenen-cia. En las comunidades no faltan personasque tienden hacia lo mejor que influencianen aquella direccin, pero hay tambin per-sonas que arrastran hacia abajo. A veces, es-tas ltimas, tienen un poder de arrastre msfuerte que las otras en el sentido de que, eli-giendo lo ms fcil, descuidan las peticionescomunitarias de ayuda y asumiendo a vecesuna actitud de superioridad respecto de lasque se sacrifican, pueden aparecer msconscientes, ms libres, ms modernas. Enrealidad son ms enrevesadas, ms egocn-tricas. No han llegado todava a aquella ma-durez y sabidura humana que hacen capa-ces de proveer a las propias necesidades sindescuidar las de los dems. En las comunidades numerosas, se puedeobservar una cierta tendencia a seguir lamarcha general y el sello que da la directora.Hace varios aos una Hermana me haca no-tar, con un sentido de pena, como con elcambio de la directora haba tambin unadisminucin de presencias en la medita-

    cin, si bien buena parte de la comunidadpermaneca sea como fuere presente.Quien acta bajo el empuje de las presio-nes, es amable porque todos lo son, reac-ciona mal porque todos lo hacen, es descui-dada porque todos lo son, dependiendo delcomportamiento de los dems, no hace op-ciones personales y responsables. Vive amerced de los vientos y de las tempestades.

    La marcha de la masa, de la mayora, tanto siquieres como si no, condiciona un poco atodas/os, tanto en positivo como en negati-vo. El comportarse como la mayora es nor-mal. El ser positivo o negativo depende delas opciones que hace la persona. Si una vis-te dignamente porque todas lo hacen, nohace opciones libres, sigue sencillamente lamarcha de los otros. Pero si una lo hace por-que, habiendo elaborado su identidad demujer consagrada o casada, siente queaquel es un modo para expresar su digni-dad, hace opciones personales, responsa-bles, libres.El motivo de la persona masificada es: todoshacen as. En la escucha de las motivaciones,a menudo se captan expresiones de estetipo: Por qu no debo emplear el vaso deplstico si todos lo hacen y si hace que seahorre tiempo y fatiga?. Por qu dar unaspuntadas a la media? Cuesta menos com-prarla. Por qu no puedo responder de-volviendo la pelota a un desaire? Yo he dedecir lo que pienso. No soy estpida. Y co-sas del gnero. Ante estas expresiones, di-chas por personas adultas con la conviccinde ser conscientes, cuando, en cambio, sonuna demostracin de personalidades inesta-bles que an no han superado algunos esta-dios infantiles, podemos experimentar pena.En nuestras comunidades, no faltan perso-nas que van en la direccin de la masa y delconsumismo. Pero, la mayora, habiendoelaborado, con una sana identidad perso-

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  • firmas mayormente anunciadas y cosasdel gnero. Corren perennemente detrsde lo que promete xito y felicidad, sin dar-lo. No saben hacer elecciones personales.Se creen libres, mientras, son manipuladas yvctimas de las presiones externas.El grupo comunidad, tanto religiosa como fa-miliar, se diversifica del grupo masa en elsentido de que las personas forman partede ella por opciones personales y libres. Enel curso de su vida, habiendo logrado acep-tar con humildad toda su historia con elbien y el mal, las victorias y las derrotas, hanelaborado una identidad personal slidaque consiente entrar en relacin sin con-fundirse, observar cosas y acontecimientoscon una adecuada capacidad crtica de dis-cernimiento, hacerse conscientes de loscondicionantes para elegir, con responsabi-lidad, cmo superarlos. An estando siem-pre en evolucin con los normales altos ybajos, las personas de las comunidades quehan llegado a este punto, se potencian rec-procamente en el sentido de la identidad,de la responsabilidad, del respeto. Crecenjuntas con el conocimiento de la propia dig-nidad de personas que viven y se comuni-can con otros con respeto y simpata.

    Segn las teoras psicolgicas, se puede lle-gar a este punto a travs de una plena ma-duracin humana. Luego, la fe en Aquel quenos ha querido nicas e irrepetibles, poten-cia y completa lo humano; ayuda a superarlas no fciles dificultades de la interaccininterpersonal; da luz para guiar en el discer-nimiento de lo que vale; refuerza la constan-cia para que no se deje de creer que, tam-bin en un mundo marcado por pesadoscondicionamientos, se puede pasar de lamasa a la comunidad, se pueden todavaconstruir comunidades fraternas de perso-nas libres.

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    nal, una sabia capacidad crtica, un sentidoprofundo de la propia dignidad y de la delos otros, hace opciones personales, libres,autnomas, an comportndose normal-mente.No son pocas las Hermanas que eligen, inde-pendientemente del cambio de la directoray de las otras, estar presentes en la oracinde la maana porque sienten que en la rela-cin con el Seor sacan fuerza y sentido pa-ra las actividades, las fatigas de la jornada yla construccin de la comunidad. No faltanaquellas que, sin ser manacas, conservanun vaso de plstico un poco consistente y lollevan en los viajes para no malgastar otros.Y lo tienen aunque todos hagan lo contrarioy alguno sonre con irona. En las comunida-des estn tambin aquellas que ante las gro-seras o actitudes poco respetuosas sabenresponder educadamente o con un silenciodigno que a menudo es ms fuerte que elgrito y ms eficaz que una discusin intil.Pero, no se ha dicho que quien sabe callarno sepa responder a tono, si la situacin lorequiere y si las personas interactan conexcesiva agresividad y prepotencia. En gene-ral estas personas inspiran confianza y conellas se est bien.

    El grupo masa se caracteriza por un conjun-to de personas que, an siendo adultas, tie-nen personalidades poco elaboradas y ca-ractersticas an infantiles; gritan porque to-dos gritan; compran porque es moda salir elsbado e ir de tiendas; tiran las cosas porquetodos lo hacen; beben coca-cola porque es-t muy difundida y tiene mucha publicidad;visten descuidadamente para seguir las mo-das de turno; responden maleducadamenteporque la mayora hace as; ayudan a los quese debaten en las calamidades naturales s-lo porque los medios de comunicacin losolicitan en aquella direccin; se consideranimportantes porque llevan vestidos con las

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  • Una carta

    para ti!

    Si sirve el estudio.

    Es un entrenamiento para la vida.

    Es un crecimiento de nuestra libertad.

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    Hacer investigacin es regalarse

    un tiempo valioso para encontrar

    las preguntas precisas, para hacerlas vivir

    y madurar, para permitirles

    conducirnos hacia las respuestas

    y hacia otras preguntas.

    Querido amigo, querida amiga,

    quered las preguntas con todas

    vuestras fuerzas.

    Las respuestas vendrn.

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    Slo se conoce lo que se ama,

    slo se comprende lo que se convierte

    en objeto de nuestro afecto.

    En una palabra, se necesita pasin.

    Textos extrados de Onora la tua intelligenza. Lettera ad un giovane studente

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  • Lectura evanglica

    de los hechoscontemporneos

  • La sabidura de la IndiaMara Borsi

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    El maestro se alegraba cada vez que oa aalguno que reconoca la propia ignoran-cia. Y afirmaba: La sabidura crece junto alconocimiento de la propia ignorancia.Si le pedan que se explicara, deca: sihoy entiendes que no eres sabio cuanto

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    creas ayer que lo eras, quiere decir quehoy eres ms sabio.

    Desea menosSoy un hombre de mundo, para qupuede servirme la espiritualidad? pre-gunt el rico comerciante. Te puede ser-

    Entrevista a Sahaya Zanghita RaniPertenezco a la Inspectora de Bangalore,India. Hace 7 aos que soy FMA y en estecorto tiempo, precisamente a travs de lamisin educativa, he tenido la oportunidadde conocer las distintas culturas de la India.

    Cules son los valores de tu cultura queprefieres ms?

    El valor de la unidad en la diversidad. En laIndia tenemos 30 idiomas y 2000 dialec-tos, que se refieren a tradiciones cultu-ras diferentes, cada uno con sus usos ycostumbres; diferentes religiones con ri-tos y ceremonias ricas de colores y desmbolos. Esta diversidad se armoniza yse compone en un fuerte sentido de pa-triotismo.En mi cultura se da mucha importancia ala danza y a la msica; 8 danzas y 2 msi-

    cas clsicas son reconocidas como sa-gradas, educativas y formativas, es decir,capaces de transmitir tradiciones e his-toria, etc.Otro valor que admiro es la profunda es-piritualidad presente en cada religin, apartir de aquella hind. La espiritualidadindia cultiva un gran respeto por la natu-raleza. El nimo indio est abierto a latrascendencia; se cree que el supremoCreador ha puesto a cada uno de noso-tros en este mundo para una finalidad:ser compasivos, preocupndonos deamarnos los unos a los otros.Usos y costumbres fascinan por la graciay la belleza. La creencia popular afirmaque los seres humanos, desde el naci-miento, estn predestinados a perpetuarlas tradiciones heredadas de los antepa-sados. Existen ceremonias y ritos paramuchas circunstancias de la vida; quierorecordar por ejemplo la ceremonia delnombre, la ceremonia para inauguraruna nueva casa, hasta aquella relativa almatrimonio, etc. Ayuno y oracin sonelementos integrantes de los ritos estric-tamente religiosos.

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    vir para tener ms dijo el maestro. Ycmo?. Ensendote a desear menos.

    Mantequilla en la lecheUn joven fue a ver a un viejo sabio que vi-va en una cabaa a la orilla de un ro. Eljoven salud al viejo y le pregunt si lepoda hacer una pregunta importante.Naturalmente hijo dijo el sabio.Dnde puedo encontrar a Dios?. El vie-jo sonri: Es una pregunta difcil deja queconsulte con la almohada, pero maanatreme una escudilla de leche. Al da siguiente el joven se present consu tacita de leche. El viejo lo acogi y ledio las gracias por el don y empez a mo-

    jar la palma de la mano en la leche. El vie-jo con la mano continuaba hurgando en laleche. El tiempo pasaba y el joven anteaquella extravagancia pregunt: Guruj,qu ests buscando?. He odo decirque hay mantequilla en la leche. Estoybuscando la mantequilla. El joven no lo-gr retener la carcajada: Pero la mante-quilla no est separada de la leche, sinoque forma parte de ella. Se ha de transfor-mar la leche en yogurt, luego se agita paraobtener la mantequilla. ptimo dijo elviejo. Ahora ves y agita la leche de tu almahasta que no hayas encontrado a Dios.

    Viviendo en un ambiente internacionalqu aprecias ms de otras culturas?

    Al inicio me pareca estar en otro mun-do, pero poco a poco ha crecido en m elagradecimiento respecto al Seor portener la posibilidad de confrontarmecon personas procedentes de otros con-tinentes. En particular estoy apreciandomucho la espiritualidad encarnada y vivi-da en diversos modos. Lo que nos unees la Eucarista.En esta experiencia percibo que me es-toy abriendo al mundo entero. Estoy to-cando con la mano que pertenezco a lagran familia de Dios. Vivir en Roma, cen-tro de la Iglesia universal, me da la posi-bilidad de experimentar la riqueza de laespiritualidad cristiana, me siento partede una historia ms grande que yo. LasIglesias, las pinturas, las esculturas expli-can la historia y la santidad de la y en laIglesia.Acercarme luego a las fuentes del caris-ma del Instituto me confirma en el com-promiso de conservar y difundir el donde la espiritualidad salesiana. Vivir junto

    a Hermanas de diversos continentes,edad y mentalidad, me ayuda a profun-dizar en lo concreto la vida cristiana y sa-lesiana. Hace que d gracias a Dios cons-tantemente por mi vocacin. De las Her-manas que tienen ms aos de experien-cia en la vida religiosa, estoy aprendien-do concretamente que es dndose co-mo se recibe la verdadera alegra.Doy gracias a Dios por haberme dado laoportunidad de vivir esta experiencia enla comunidad de Casa Ersilia Canta,guiada por Madre Antonia Colombo,donde la diferencia cultural est armoni-zada con la fe, la esperanza y la caridad.

    Encontrando a personas de otros pases yculturas qu dificultades experimentas?

    Pienso que los prejuicios que cada unalleva consigo son una dificultad real enla relacin. Derrotarlos ciertamente noes fcil; el compromiso por la comuninest vivo en toda la comunidad y estoanima mucho y da confianza.

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  • cursos y la expresin de la creatividad en lacomunin.

    La coordinacin y la comunin

    La coordinacin unifica los recursos en or-den a la formacin y a la misin educativapropia de nuestro Instituto en la dinmicadel contexto de hoy. El modelo de referen-cia, privilegiando la participacin y la subsi-diariedad, es el circular y de red donde to-dos interactan como personas. Este tipode coordinacin es posible slo si existeuna clara estrategia de comunicacin, unacomunicacin capilar, que favorece la res-puesta.En efecto, nadie se mueve por algo que noconoce y en que no se sienta protagonista.De aqu nace la exigencia de volver a com-prender palabras-gozne de la vida consa-grada como obediencia, dependencia, au-toridad para buscar comprender su sen-tido correcto.En efecto, la obediencia encuentra realiza-cin en personas libres, capaces de sanaautonoma y de decisin que, con sentidode responsabilidad, generan la parbola decomunin de la comunidad.Todo esto exige una mentalidad de cambio,que ve en la relacin de reciprocidad la ex-presin de una cultura evanglica profun-damente humanizadora.

    Formar y formarse a la coordinacin

    La Coordinacin expresa nuestra forma deestar en el mundo; el yo que baja a la calle,

    Coordinacin yTestimonio de ComuninPalma Lionetti, Anna Mariani

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    La palabra a las Palabras.En un tiempo en que la complejidad reta atoda realidad, la palabra coordinacin, esdecir, la colaboracin entre sujetos distin-tos y una organizacin ms adecuada delos recursos, es uno de los imperativos aasumir por quien persigue un objetivo ydesea alcanzarlo.En efecto, la coordinacin es la mejor estra-tegia de accin que permite no dispersarlas energas y obtener los resultados quedistintos grupos se proponen.Nuestro Instituto FMA habla de coordina-cin desde 1975 cuando todos sienten lanecesidad de superar divisiones y de ani-mar la accin pastoral poniendo en el cen-tro a la persona con sus dinamismos y susexigencias.Conducir a unidad y convergencia proce-sos, itinerarios, proyectos, grupos de traba-jo es un significativo y difcil compromisoque exige competencia.El Proyecto Formativo y las Lneas de la Mi-sin Educativa FMA afirman: Pensar, traba-jar juntas actuando una metodologa de co-laboracin en un contexto de fuerte com-plejidad es el presupuesto de un modelode coordinacin para la comunin.Se trata de una opcin que va ms all de lapura organizacin y que hace que surja lavoluntad de converger, para asegurar cali-dad a la vida y a la misin educativa.La coordinacin es una modalidad de con-duccin que tiende a implicar a las perso-nas segn un procedimiento circular, deforma que favorezca el intercambio de re-

    REVISTA DE LAS HIJAS DE MARA AUXILIADORAdma damihianimas

  • que encuentra al t, y el yo y el t que se ro-zan como lea y hacen un fuego contra lanoche. sta es tambin nuestra manera depensar el cambio del mundo; los tiemposestn maduros para proyectar comunida-des de personas distintas que hacen de ladiversidad una riqueza compartida y con lafinalidad de alcanzar la nica misin.La Coordinacin es transversal en cada ac-cin y requiere competencias de relacin yorganizadoras enfocadas a esta finalidad;se acta de muchas maneras y en cada fase;en el proyectar, en la contratacin de losobjetivos, en la asignacin de las tareas, enel desarrollo de las experiencias. La Coordi-nacin exige claridad de tareas y deberescomo tambin requiere trabajo comn,construccin de significados compartidos,capacidad de construirse como grupo detrabajo, en grado de convocar a otros y deensanchar la participacin y la implicacinen torno a la misin educativa.

    Comunidad Educativa icono de comunin

    La Comunidad Educativa expresa y comu-nica la espiritualidad salesiana viviendo laimplicacin de todos los educadores en laobra educativa que es la misin compartidapor todos en la articulacin de tareas dife-rentes. Se acta de formas complementa-rias segn la identidad, religiosa o laical, decada cual. Se trabaja con optimismo y soli-citud.El reino de Dios es la finalidad de este tra-bajar juntos, para realizarlo tambin en latierra se necesita un proyecto de educaciny de crecimiento.En una sociedad que privilegia la compe-tencia, la comunidad en misin recorre elcamino de la recproca potenciacin, delrespeto de los ritmos de cada persona, dela confianza en los dems y de la valoracinde las diferencias, y de la colaboracin. La

    comunin exige relaciones interpersonalesmaduras y libres, confianza en la accin delEspritu que ayuda a superar lo conflictivonatural en la experiencia de cada da.Se trata, pues, de una comunin no ideal,sino construida ininterrumpidamente portodos a travs de la adquisicin de compe-tencias de relacin, la apertura confiada enel Espritu que abre al amor y hace capacesde dar y acoger gestos de perdn recrean-do espacios habitables en los que el hazcon libertad todo lo que requiera la cari-dad (L 35,3) se convierte en el humus don-de puede florecer la vida.Pero la comunin puede permanecer co-mo una hermosa fbula en la que nadiecree hasta que no se decide asumir la fatigay la alegra del descentrarse para convergeren torno a un proyecto compartido del cualel individuo hace una amable acogida yconstruccin.Por lo tanto, la coordinacin se convierteen la forma ms idnea en este tiempo his-trico para expresar una cualidad nativa noslo de la comunidad educativa, sinotambin de la Iglesia en general que esprecisamente la comunin.Practicada juntos, como acto tpicamentepastoral, se convierte en testimonio de co-munin y esto suscita vocaciones, desde elmomento en que la comunin tiene en suna fuerza que irradia, que provoca aten-cin, se hace llamada del venid y ved delcomn Maestro.Pero, qu equilibrio entre comunin y di-versidad? Es este equilibrio el testimonioms fascinante para una comunidad educa-tiva en misin, capaz de ir ms all de lospocos devotos que se adhieren por sensi-bilidad al proceso de cambio e implicar alnmero ms amplio de personas.

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  • ractivas basadas en el respeto, en la impli-cacin y en el dilogo.Para ampliar este tema, est otro libro pu-blicado tambin l en 2009 con el ttuloCentre Leadership. How Talented WomenThrive. El libro recoge el resultado de unabsqueda efectuada durante cuatro aoscon el fin de descubrir qu motivacionessostienen la leadership de las mujeres pro-fesionales acertadas. El resultado de labsqueda manifiesta que se trata de unconjunto de fuerza fsica, intelectual, emo-tiva y espiritual que hace de motor para al-canzar conquistas personales y atrae aotras a seguir su ejemplo. Han entrevista-do a 85 mujeres de todas las partes delmundo y por sus respuestas han creadoun modelo de cinco dimensiones, estricta-mente relacionadas entre s. Las cinco di-mensiones son: sentido, o sea encontrarlas energas y poner al servicio de algo queda sentido, gestionar la energa, es decir, sa-

    Leadership al femeninoPaola Pignatelli, Bernadette Sangma

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    Alicia en business land: Convertirse en lderpermaneciendo mujeres es el sugestivo t-tulo del libro de M. Cristina Bombelli pu-blicado en 2009. Como podemos imaginarpor la parfrasis, (comercio en la tierra) laautora sostiene que, como para Alicia en elPas de las maravillas, as para las mujeres,la leadesrship (liderazgo) en el mundo deltrabajo y en otras dimensiones de la vidaes todo un universo a descubrir y revestircon el genio distintamente femenino.

    Es interesante pensar que las fbulas pue-den ofrecer ideas fascinantes para unaidea de leadesrship de las mujeres. Kath-leen Bader, ex Presidente de la EOW Che-mical, Nueva York, afirma que el secretode la leadership al femenino est en las f-bulas y se aprende en las rodillas de lamadre. Considera a Blancanieves comoun modelo en el que inspirarse para po-der llevar adelante un equipo, sacando lomejor de los propios colaboradores. Lossiete enanos, cada uno con sus peculiari-dades, han contribuido a su salvacin. Po-ne en evidencia as la inteligencia emoti-va de Blancanieves, la cual suscita las di-nmicas necesarias para hacer de sus sie-te enanos un equipo ganador que le sal-var la vida.Hoy en el mundo del trabajo como en lascomunidades religiosas, las personas yano estn dispuestas a tolerar rdenes es-partanas, decisiones no motivadas e im-puestas. Piden formas de decisin inte-

    REVISTA DE LAS HIJAS DE MARA AUXILIADORAdma damihianimas

  • ber de dnde viene la propia energa,adnde va y qu se puede hacer para ges-tionarla bien; optimismo que ofrece un ca-mino constructivo para mirar el mundo,ensanchar los horizontes y ser resilientecuando las cosas no van bien; instaurar re-laciones con quien puede ayudar a crecer,consolidar las relaciones y aumentar elsentido de pertenencia y, por fin, implicar-se haciendo or la propia voz, adquiriendoconfianza en s a travs de la aceptacin delas oportunidades y de los riesgos, en cola-boracin con otros.Teniendo estos elementos como fondo,presentamos dos figuras de mujeres lde-res que podemos casi decir de nuestra ca-sa: Sonia Gandhi, ex alumna FMA de laescuela de Giaveno en Turn y S. Nancy Pe-reira, FMA que hace poco muri, de la Ins-pectora de Bangalore en la India.

    Sonia Gandhi

    Sonia Gandhi es una lder-sirviente? esel ttulo del artculo aparecido en Interneten el mes de febrero de 2010. El autor citaa tres mujeres de origen extranjero quehan hecho de la India su patria. Annie Be-sant, Madre Teresa y Sonia Gandhi. Esta l-tima, italiana de origen, surge como lafuerza motora de la poltica india actual,despus de la muerte del marido RajivGandhi, en 1991. Sonia toma en mano la le-adership del partido en un momento muyagitado. Como lder de la oposicin, re-construye el partido hasta llevarlo de nue-vo al poder en la elecciones generales de2004. Como jefa del partido, Sonia Gandhitena que ser Primer Ministro, pero ella de-clina dejando el lugar a un economista eintelectual Dr. Manmohan Singh de la co-munidad de minora Sikh. Tal opcin man-d un mensaje potente al subcontinenteindio en cuanto Sonia Gandhi ha demos-trado ser una lder totalmente lejana de la

    sed de poder. La autoridad moral de la lea-dership femenina de Sonia oscila todavams en alto en las elecciones generales de2009. Su partido goza de una revanchaarrolladora y es la primera vez que el hijoRal Gandhi se convierte en miembro ele-gido del parlamento. Ciertamente habrapodido pasar el poder al hijo, pero msbien elige volver a instalar an otra vez a.Dr. Manmohan Singh como primer minis-tro. Esta opcin ha atrado la atencin detodo el mundo y Sonia est consideradauna gran mujer con un gran corazn, com-petente y compasivo, sencillo y humilde.

    Sor Nancy Pereira

    Sor Nancy Pereira es otra lder casi del cali-bre de Madre Teresa. En los aos 90 habaencaminado en Bangalore, un Fondo paralos pobres, con el estilo de la GrameenBank de Bangladesh. Los clientes de subanco, cuyo despacho es una mesa y unasilla bajo un rbol con un libro para regis-trar todos los contratos, eran los pobres delos bajos fondos y de las aldeas. La condi-cin para obtener el crdito tena que serla demostracin de una constancia en elahorrar una pequea suma y participar enlos encuentros del grupo de autoayudapara la gestin de los crditos. El intersanual era el 2% para cubrir los gastos degestin. El punto gozne del proyecto era laimplicacin de toda la familia. En efecto setitula Family Integral Development andEducation Scheme o sea Programa integra-do de educacin familiar. Es un proyectoque ha favorecido la promocin integralde muchas personas, familias y aldeas en-teras. La implicacin y el protagonismo desus pobres era el secreto de la leadesrshipde Sor Nancy.

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  • apostlico, han sido cuna del Cristianis-mo; tierras benditas por la presencia deCristo mismo, de los mrtires, de las pri-meras generaciones de los cristianos.Tenemos una gran responsabilidad; esdecir, la de mantener viva y fecunda lamemoria de los orgenes, de compartircon los hermanos la comunin en la pazy en la solidaridad.

    El ecumenismo requiere un esfuerzo sin-cero para superar prejuicios y tibiezas,en vistas de una comprensin recproca.El dilogo ecumnico es compromiso decomunin en la bsqueda de la verdad.La unidad de los discpulos con el Ma-estro ha de continuar entre nosotros, entodos los tiempos. sta es la enseanzade la Iglesia. La divisin no slo se oponea la voluntad de Cristo, sino que es tam-bin un escndalo en el mundo. Un es-trecho vnculo une la misin apostlica yel ecumenismo: Ser todos una sola cosapara que el mundo crea.La catequesis, la formacin espiritual, losmovimientos cristianos son la base de lavida apostlica, sobre todo como sostnde los jvenes para que sepan afrontarlos retos del mundo de hoy, mantenien-do viva la memoria de los orgenes. (Cf. Instrumentum laboris).

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    Comunin y TestimonioBruna Grassini

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    Jerusaln. Dentro de dos horas sale elsol,se oirn los disparos, pero sale el sol.En el jardn las flores abren ptalos perfumados.Mirad: sale el sol. Arrodillmonos, recemos junto a Aquel que no dud en dar la vida, para que nosotros pudiramos vivir y amar.El testimonio ms creble es la gratuidad del amor; la atencin a los otros, a los distintos.Soar es realizar proyectos de paz,edificar una sociedad ms solidaria, ms justa, ms humana:Amaos como Yo os he amadoenriqueced vuestra vida y entregadla. Esto es ecumenismo.

    (Snodo de los Obispos 3 Asamblea: 2010)

    La comunin en la Iglesia se estableceen las relaciones de amor: Como t, Pa-dre, en m y yo en ti, que ellos tambinsean uno en nosotros ( Jn 17, 21).La vida de la Iglesia ha de ser comuninde vida en el amor, en la promocin delos valores humanos, espirituales, sindiscriminacin de lengua y de fe, peroen la fraternidad.Estas nuestras Iglesias son de origen

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  • Informacionesnoticias

    novedades del mundo

    de los media

  • somos enviados a todas las gentes en elmomento en que estamos enraizados enun territorio circunscrito. Esto comportaque dentro de la comunidad cada una cul-tive un profundo sentido de pertenencia,viva una dimensin de ciudadana activa,de pasin por el anuncio del Evangelio yque las relaciones son a 360 y, al mismotiempo, se siente fuertemente en comu-nin con los hombres y las mujeres, las co-munidades cristianas del mundo entero,en una dimensin pastoral, apostlica, mi-sionera. Relaciones pastorales a partir de la libertadinterior. Relaciones misioneras y apostli-cas en la apertura a todos, en lo concretode los mbitos de la vida que caracterizanel mundo de hoy para anunciar y testimo-niar el Evangelio con una mirada de predi-leccin por los jvenes y las jvenes, porlos pobres y los pequeos, por los ltimosy los olvidados.La Madre, en la Circular 912, las define co-munidades msticas y profticas: En untiempo en que se han perdido puntos dereferencia significativos, es importanteofrecer una morada, abrirse a la hospitali-dad, hacer sentir, especialmente a las/a losjvenes, que son acogidos, esperados, es-cuchados. Nuestras comunidades quierenser una casa abierta, un signo de comuninen la Iglesia en el que pueden compartirexperiencias de vida, aprender a acoger lapalabra de Dios y ser felices.

    Por casa el mundoMaria Antonia Chinello

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    Los crculos de la comunicacin cara a cara se han ampliado poco a poco: de la relacin interpersonal a la de grupo, de la comunicacin entre nosotros a aquella con el territorio.Ahora el mundo, para un dialogo t a t desde las coordinadas globales.

    San Agustn escriba que el mundo es unlibro abierto. Quien no viaja lee slo unapgina. El deseo de conocer, de descubrir,de ir pertenece al ser profundo de la per-sona. Enviamos de nuevo a otros artculosque han aparecido en la Revista, que hanprofundizado la dimensin de apertura alotro y al ms all del hombre y de lamujer de todos los tiempos.Aqu entendemos considerar la relacincon el mundo. Mattelart la defini comu-nicacin-mundo entendiendo con estetrmino que ahora ya no nos podemos es-conder detrs del no conozco, no s, nitanto menos del no me interesa porquehoy las que han cambiado son las modali-dades con las que, no slo se conoce y seaprende, sino aquellas con las que se nosinforma, se interpreta, se representa la pro-pia existencia y la relacin con los otros.

    Ser hombres y mujeres, en cada edad de lavida, significa no olvidar que aunque se vi-ve localmente, se piensa globalmente;

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  • Un clic y adelante!

    Internet ha puesto al alcance de mouse,el ratn, el mundo. Imgenes, sonidos, co-lores, palabras, afectos, amistades, inter-cambio de bienes, informaciones, amor, so-lidaridad, ciencia, pero tambin odio, into-lerancia, miedo, violencia, abuso correnpor la red, se persiguen visiones de vdeouna tras otra, link tras link.Estudiosos han definido algunos perfilesdel usuario de Web: estn los exploradores,expertos y curiosos, que proceden por ca-sualidad, atrados por las novedades y conmuchos intereses; los sonmbulos que, encambio, repiten los acostumbrados recorri-

    dos y en la primera dificultad se paralizan yabandonan; los znganos que viven la Redcomo diversin, juego sin recorridos fijos;en fin, los profesionales, que organizan lapropia navegacin para no perder las infor-maciones que buscan y, an estando abier-tos al descubrimiento, se esfuerzan por nomoverse por casualidad.

    La bolsa de las herramientas

    Ante Internet definido el segundo dilu-vio, comparado a un profesor sin rostroo a un mega archivo sin maestros y sin gu-as, que se construye con ritmos vertigino-sos envolviendo el planeta en un enlace deinterconexiones, se necesita crecer en laresponsabilidad y en la libertad.La responsabilidad de ser uno mismo, dehacerse coautores, protagonistas de la co-municacin que se disfruta y se produce,de entretejer relaciones autnticas cara-a-cara tambin en la Red; la libertad de per-manecer navegadores y no transformarseen nufragos del clic que, inconsciente-mente, Internet nos pone entre las manos.Ms que nunca hay que poseer una mentecapaz de reordenar, seleccionar, valorar,confrontar, elegir, educar al sentido crtico,al discernir las varias aportaciones cultura-les, al conocimiento que ampla los hori-zontes, al saber que alimenta el alma, al em-pujarse a la accin que implica, transforma.El mundo y la humanidad que viven alegr-as y esperanzas, en la realidad offline y onli-ne, animan a comunicar y a compartir, a ac-tivar respuestas e interaccin para no co-rrer el peligro de que, sentndonos cadada delante del ordenador a enviar mensa-jes y a responder, a navegar y a buscar con-tenidos, nos sintamos parte del mundo msamplio con el que nos relacionamos, peroluego todo termina all. Con un clic, offliney online.

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    iBreviary: La Liturgiade las Obras de bolsilloCuando se desea un momento depausa, de reflexin, de silencio en losritmos frenticos que los compromi-sos cotidianos imponen, iBreviarypuede ayudar a rezar. Es una aplica-cin catlica gratuita, realizada por unjoven prroco italiano, Don Paolo Pa-drini, junto con Dimitri Giani, que de-sarroll iPhone. La aplicacin funcio-na en los productos iPhone e iPad.Adems de la Liturgia de las Horas,iBreviary contiene el leccionario y elmisal (en rito romano y ambrosiano)completo en cinco idiomas (Espaol,Francs, Ingls, Italiano, y Latn), algu-nas secciones dedicadas a los Santos ya las oraciones de la tradicin catlica.iBreviary sustituir al misal en el altary al breviario en la oracin? No pre-cisa Don Padrini los textos de papelno desaparecern nunca. Slo quere-mos ofrecer un soporte ms al servi-cio del sacerdote y del fiel. Una apli-cacin cmoda para quien desea re-zar doquiera se encuentre.

  • der esta consideracin quiero narrar eltestimonio de una joven amaznica bra-silea, mi ex parroquiana.Era una tarde de hace siete aos, muy llu-viosa, tpicamente ecuatorial. Alrededorde las ocho y media de la tarde estaba ab-sorto observando y contemplando losmuros de la iglesia parroquial que estabaconstruyendo, iluminada por la luz pbli-ca de la calle. Improvisamente una mu-chacha joven aparece casi de la nada y pi-de poder hablar conmigo. Yo no dud unsegundo y nos pusimos a hablar all pre-cisamente, donde estbamos, dado queno tena en aquel tiempo ni siquiera undespacho. Me acuerdo muy bien de laslgrimas con las que empez a hablar. Medijo que ya no entenda su vida, el ltimonovio haba sido una total desilusin y sufamilia no la entenda. Qu puedo ha-cer de mi vida? me pregunt. Espont-

    Comunicacin divinaClaudio Pighin

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    En los artculos precedentes hemos podi-do descubrir cun difcil es la comunica-cin entre las personas y cun grande esel reto que sta nos propone. Por lo tan-to, es fcil imaginar cun complicado esentender la comunicacin divina. Y si he-mos visto cun importante es la comuni-cacin entre los seres humanos, es evi-dente cun fundamental es la comunica-cin divina. Por lo cual es inevitable pre-guntarse: Cmo es posible hacer estaexperiencia? El ser humano tiene la ca-pacidad de hacer una experiencia comu-nicativa ms all de aquella especfica-mente terrena? Por mi experiencia y porla historia de salvacin de la humanidadcreo que esto es posible. Antes bien, aa-do que es precisamente esta comunica-cin con Dios la que permite a los sereshumanos ampliar considerablemente lospropios horizontes de vida. Para enten-

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  • neamente la abrac, confortndola y ledije: Y si Dios quisiera decirte algo?Qu piensas de hacer una experienciade oracin y de conocer alguna realidadde mujeres que se han consagrado al Se-or?. Ella rpidamente acept. Desdeentonces de vez en cuando la muchachasigui viniendo a verme para explicarmesu nueva experiencia de vida, iluminadapor la Palabra de Dios; y un buen da, du-rante una de sus visitas, me dijo que ha-ba decidido seriamente hacerse religio-sa; poco tiempo despus entr en el con-vento. Durante algn tiempo la perd devista, tambin porque haba cambiado deparroquia, y no supe nada ms de ella.As pasaron cinco aos y de improviso lamuchacha reapareci mientras estabapreparndome a celebrar la Misa. Cuan-do me vio empez a hablar en voz alta,casi gritando para manifestar toda su ale-gra y su felicidad. Abrazndome me diolas gracias de corazn por haber sido suprimer director espiritual. Recuerdo queme dijo: Padre Claudio, dentro de nomucho har los votos de consagracinreligiosa. Yo le doy las gracias por todoesto y por el encuentro de aquella tarde.Cuando algn problema o reto me hacesucumbir, recuerdo siempre el inicio deeste mi recorrido espiritual, cuando us-ted me ayud a descubrir mi vocacin.Todo esto me anima y, con la gracia delSeor, logro superar las dificultades ysentirme cada vez ms madura; uno delos compromisos cotidianos ms valio-sos que he emprendido es la profundiza-cin de mi espiritualidad, intentandoque crezca con insistencia mi intimidadcon el Seor Jess.Es evidente en esta muchacha la voluntadde comunicarse con Dios, que la llev a

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    un cambio de ruta en su vida. Aquel en-cuentro en una tarde lluviosa, fue rico detristeza y de lgrimas, pero hoy ha lleva-do a una explosin de alegra. El rostro deaquella joven est siempre impreso enm; un verdadero ejemplo de felicidad.Por esto, digo, en quien logra construiruna comunicacin con Dios todo setransforma, todo se hace posible. Tengola certeza ms absoluta de que esta jovenreligiosa har grandes cosas en su vida. Elnico gran instrumento para poder haceresta experiencia de comunicacin conDios es sin duda la oracin, justamentedefinida por la joven intimidad con Je-ss.Un domingo, despus de haber termina-do una reunin de comunidad, cuandoprcticamente todos estaban marchn-dose, mi coordinadora tuvo la idea de in-vitar al grupo a recitar la liturgia de lashoras. Una seora, recibido el mensaje,respondi: Yo acepto desde luego, por-que estoy loca por la oracin!. En fin,podemos decir que cuanto ms aumentanuestro deseo de esta presencia del Se-or en nuestra vida, tanto ms natural esque crezcan en nosotros una voluntad lo-ca de rezar, como lo defini esta seora.Es precisamente la oracin la que nosabre nuevos horizontes y nuevas expec-tativas de vida. Para esto no hay lmites deedad y nadie debe sentirse excluido.Creo que la persona, a partir de estaprctica, se hace an ms humana y mscompleta. sta, podemos concluir tran-quilamente, es verdaderamente Comuni-cacin divina.

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    a cargo de Dora Mara Eyenstein

    POR TU CULPAAnahi Berneri - Argentina - Francia, 2010

    Por tu culpa narra un drama intimistaque transcurre en una sola noche, hacien-do foco en una madre en plena crisis dedivorcio, que por un simple accidente do-mstico de uno de los hijos del matrimo-nio termina siendo acusada de maltratofamiliar.Domingo a la noche, Julieta est en casacon sus hijos, Valentn (8) y Teo (2).Los chicos se divierten jugando a la luchalibre en la cama matrimonial, mientras sumadre intenta terminar una entrega labo-ral. Esa noche su padre no cumpli con eltrato de encargarse de ellos, pero Julieta sdebe cumplir con su trabajo.Los lmites parecen no existir para los chi-cos, pero tampoco para los adultos queintentan separarse. La hora del buenasnoches se dilata y las contiendas en la ca-ma se vuelven peligrosas. Ella no puede nisabe contenerlos y lo inevitable ocurre.Teo se lastima. Por una cada? Por ungolpe de su madre? Julieta busca asisten-cia para su hijo en una clnica privada. Pe-ro la noche se transforma en pesadilla endonde todos la sealan como culpable. Elfilme es incmodo: no es una pelcula ide-al para disfrutar de un momento agrada-ble y mucho menos distendido. No es unapelcula fcil de digerir, pero s es una pe-lcula que nos puede hacer reflexionar so-bre los roles que ejercemos en la vida.Por tu culpa habla de la falta de tiempo,de rutinas asfixiantes, de deberes queoprimen, de una madre angustiada queno puede ni con su propia vida. Invita des-de la pantalla a leer la figura de la mujeren su rol femenino, como integrante deuna familia, en relacin matrimonial, demadre y social.

    Gran parte de la his-oria se desarrolla enl hogar. Julieta esna mujer que varrastrando una fami-

    lia rota, que vive requerida. Sola, abocadaa sus dos hijos, gira en torno al desordende la casa, las exigencias del marido y lafalta de decisin de su madre.Por momentos intenta dar un sentido deorden al entorno, a la vida de sus hijos,pero luego todo sigue igual. La rutina lasobrepasa. Julieta est cansada, pero pro-sigue su da que parece elstico. Es unamujer con la que un gran nmero de mu-jeres puede sentirse identificada.

    La culpa versus el amorLa directora del filme seala que el argu-mento de la pelcula se debe a una histo-ria escuchada en una mesa de amigos unfin de semana. Por largo tiempo la acom-pa el temor de poder ser una madregolpeadora y ser juzgada como tal. Meangusti la culpa de no ser la mam quequisiera para ellos (mis hijos), seal. Apartir del hecho, el tema de la maternidady de la identidad como construccin, lamirada social y el lugar a ocupar comomadre, acompaaron a Berneri en la cons-truccin de su tercer filme, recort de lavida de una familia una noche y rod lahistoria en Por tu culpa. La cmara, quedurante casi todo el filme est en mano,acompaa en tiempo real los sucesos y lo-gra como resultado crispar los nervios.Julieta, despus de tanta tarea, preocupa-cin y estrs, qu crees que espera deGuillermo? Alguna escena del filme losugiere? De acuerdo a lo que dice el filmenos preguntamos, Julieta estaba atada apautas aprendidas en la niez que marca-ron su comportamiento actual? S? No?Cules? Y Guillermo? Valentn y Teo, atravs de la educacin que reciben, son

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    AO LVII MENSUAL / NOVIEMBRE DICIEMBRE 2010

    acompaados a discernir y hacerse cargode sus gestos, actitudes, opciones?Queda por profundizar si el actuar de losprotagonistas es por amor o por culpa.

    Qu es la culpa?La culpa gasta los momentos presentes.Despilfarra una cantidad de energa emo-cional.Alguna de las definiciones sobre el temadicen que la culpa es aquello que te fija ensucesos pasados, hace que te sientas aba-tido, molesto incmodo por algo que di-jiste, hiciste y/o dejaste de decir o hacer.Hctor Armando Garca, destacado fot-grafo, sostiene que uno de los erroresms comunes del ser humano reside enno aceptar las realidades o consecuen-cias de las propias acciones. Por qu?Porque no fuimos educados en hacernoscargo de. Naturalmente tendemos a pro-tegernos, sea por vergenza, por temor,por miedo, y as falseamos la verdad, queluego genera tensin interior y sta creasentido de culpa. Quien se siente culpa-ble no puede ser libre, no obstante quiereliberarse de la culpa y de modo equivoca-do, para lograrlo, se la tira a otro. Antdo-to? La verdad. Si intuyes algn problemapendiente, donde tienes que gran partede la responsabilidad de un mal entendi-do es tuya, reconcelo, acptalo y discl-pate ante quien corresponda. Lo corts,no quita lo valiente, dice el refrn, portanto atrvete a pedir perdn.Respirars mejor, estars tranquilo y tesentirs libre. La regla de oro para evitar laculpa sera: No le hagas a otros lo que nodeseas que te hagan a ti.

    Qu es el amor?En una de sus ltimas cartas, precisamen-te en la del 6 de julio de 2010, titulada Re-

    cuperar el sentido del amor, Agustn Gar-ca-Gasco Vicente, arzobispo de Valencia(Espaa) comenta que todo ser humanonecesita amar y ser amado; camino que lapersona no siempre est dispuesta a tran-sitar hacia el amor verdadero.El autor se explaya afirmando que seavanza en el amor cuando hay descubri-miento del otro, ocupacin y preocupa-cin por l. El verdadero amor pide pa-sar de buscarse a s mismo a ansiar el biendel amado, afirma. La tesis es descubrir alotro y ponernos su bien por encima denuestros intereses. En la cotidianidad dela vida suele suceder -y a veces con fre-cuencia- que perdemos la perspectiva delas cosas o las damos por sentadas, nosacostumbramos, y as aceptamos comoobvio que el otro realice tal o cual tareacomo algo natural, normal, comn, cuan-do no llegamos a exigirlo. No medimos ladimensin de la persona, no tenemos encuenta su salud, edad, estado de nimo,esfuerzo, soledad, cansancio Alcanzacon recordar los momentos en que Julietase comunica con su esposo, cules sonlos trminos de la conversacin? Y cuan-do se encuentran? De parte de Guillermoslo hay exigencias a una lista de reclamosa cumplir sin ni siquiera escucha las res-puestas que intenta dar Julieta.Pasemos a la otra pelcula, la cotidiana, laque filmamos nosotros, y asumamos elpapel de Julieta o Guillermo, segn co-rresponda, revisemos el actuar de esposo-esposa. Cul y cmo es el modo de rela-cin? Las palabras? Los gestos, modos,actitudes? Abundan gestos de compren-sin y estima, de valoracin y agradeci-miento, de cercana, afecto, cario?Las palabras, qu tono tienen? Esta refle-xin intenta tambin alcanzar la relacinque se da entre padres e hijos, entre do-centes y alumnos.

  • pasos prcticos para llegar a conocer y entre-nar a su presunto enemigo natural.La cinta muestra una amistad aparentementeimposible entre dos seres que, en te