CAPÍTULO TERCERO NORBÉRTO BOBBIO. LA MARCHA .de Bobbio, “Elogio de la templanza” (1994), un

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  • CAPTULO TERCERO

    NORBRTO BOBBIO. LA MARCHA HACIALA IDEA DEPAZ

  • NORBERTO BOBBIO. LA MARCHA HACIA LA IDEA DE PAZ

    Por MIGUEL ALONSO BAQUER

    Norberto Bobbio, nacido en Turn en 1909, es un especialista en filosofa del derecho que ha dedicado una parte notable de sus publicaciones altema de la guerra desde una perspectiva pacifista que podramos situartanto en el centro-izquierda del panorama poltico como en la socialdemocracia. Para sus discpulos es un hombre de duda y de dilogo. Sus tesis,con frecuencia, desembocan en espectaculares indecisiones que parecenser fruto de la abundancia de los criterios que acumula y ordena. Destacapor una impresionante capacidad para la descripcin de panoramas. Hayque concluir que no es posible catalogar a Bobbio como un escptico niincluso como un relativista en sentido estricto. Es conveniente subrayarque suele dejar al lector sin saber a qu atenerse.

    En una Autobiografa, aparecida en 1997, se explicaba de estemodo:

    Hoy en da son necesarias ms que nunca prudencia y debe rechazarse la tentacin del todo o nada. Ni esperanza, ni desesperacin.Ni Ernst Bloch ni Ghnter Anders. Los admiro a ambos pero no lostomara como guas.

    No cabe duda que Bobbio est ms cerca del neomarxismo de Blocho del radicalismo de Anders que de la neoescolstica de Mac Intyre o delneoliberalismo de Aron. En el estudio preliminar a una reciente obra ticade Bobbio, Elogio de la templanza (1994), un espaol, Rafael de AssRoig, nos aade una nota que considero vlida para definir la personalidad de Bobbio: Metodologa emprendedora, filosofa templadora peroradical, ideologa liberal-socialista y, por ltimo, pesimismo progresista.

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  • Nos encontramos, pues, ante una mezcla de iluminismo pesimista yfrente a las paradojas de un pensamiento en tensin que no acaba de definirse. A mi juicio, respecto al tema de la guerra y de la paz, Bobbio no brilla ni por la templanza ni por la desmesura. Le ocurre que, queriendo elegir el trmino medio, suele caer en exageraciones propias del lenguajepoltico inadecuadas para un filsofo. Para Bobbio, la guerra es slo elresultado de una decisin unilateral y nunca el balance de un modo deestar relacionados entre s los grupos sociales. Su manera peculiar deadjetivar a la guerra nos revela que slo se fija en dos tipos de personas:

    las que legitiman casi siempre la existencia del objeto llamado guerra. las que declaran imposible cualquier tipo de legitimacin de uno y

    otro combatiente blico.

    Bobbio no quiere caer en la cuenta de que la relacin en la que la guerra consiste es dialctica. Lo legitimado por la historia de las guerras noes nunca a la guerra misma como fenmeno social sino a la conducta duna u otra de las partes en conflicto o de una fraccin de la parte que, dehecho, tiene de su lado las, razones de ms peso. La diabolizacin de lospoderosos que emprenden una guerra, pudiendo renunciar a hacerlo, nopermite diabolizar en el mismo grado a la fraccin agredida, si sta tambin hace uso de las armas.

    La guerra, segn Bobbio, se acaba identificando con la recproca destemplanza de los dos extremos en lucha. Nunca puede ser ella misma virtuosa, desde luego, o justa en s misma. Pero en la realidad histrica siempre cabra que algunos puados de hombres se comportaran justamente yque actuaran virtuosamente durante una guerra. Esta posibilidad, segnBobbio, hoy ha quedado descartada. La guerra es una pieza indivisible, untodo, que se envicia del todo. De la maligidad de la guerra no se salvan niel conquistador ni e resistente; ni el ambicioso ni sus vctimas. Bobbio noadmite que algunos hombres de entre los atrapados por una situacin deguerra se mantengan en la virtud, es decir, en el meritorio ejercicio de altascualidades. El pretrito, que permiti en la Grecia de Homero desempearun brillante papel social a los hroes; que permiti en la Cristiandad deToms de Aquino a los caballeros progresar hacia el logro del biencomn; que permiti en la Europa de Jeremas Bentham obtener utilidaddel esfuerzo de los soldados y que, ms tarde, confi en la Europa entrelas dos guerras en el sentimiento del honor de los militares, queda enBobbio reducido a pretrito. En la marcha hacia una idea de paz, a su parecer ajustada a nuestro tiempo, todo esto son palabras celestiales.

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  • Bobbio aproxima la nocin de moderacin (mitezza en italiano) a la detemplanza. Y espera de la templanza (o moderacin) el acabamiento delos conflictos blicos por motivos prcticos ms que tericos. Pensadores destemplados son Joseph de Maistre en Las veladas de San Petersburgo, Proudhon en La guerra y la paz y Herman Khan en La estrategia de la era atmica. Intelectuales moderados son E S. Nitti en Europasin paz (Florencia, 1921); Gnther Anders en Ser y no ser Diario deHiroshima y Nagasaki (Turn, 1961); Karl Jaspers en La bomba atmica yel destino del hombre (Miln, 1960). Tambin estn entre los textos templados: un original de 1958; Jonatham Schell El destino de la tierra(Miln, 1982) y otro de Franco A. Casadio Con flictividad mundial y relaciones internacionales (Padua, 1983). El lema que preside su clasificacinse encuentra en este prrafo de la Carta de las Naciones Unidas, que lacepta sin crtica:

    Si quieres la paz, elimina las causas principales de la guerra, es decir,la opresin, que no deja al pueblo sometido otra alternativa que laresistencia o la esclavitud y la miseria que desencadena la luchapor la supervivencia.

    Bobbio no percibe que realmente cualquier pueblo en cualquier circunstancia puede creerse o saberse sometido a la esclavitud y sentir amenazada su supervivencia. Puede, en definitiva, saberse o creerse legitimado para la resistencia y para la lucha. Y que el dato nominalista de quese acabe llamando a su resistencia activa o guerra o revolucin no alterael factor comn a ambas que es la prdida de la paz. Hacer que tome conciencia un grupo social de una opresin padecida y de una miseria producida por otro grupo social es situarles a uno y a otro grupo en la antesala de una guerra o de una revolucin por pacfica y legal que sea laprimera protesta.

    Cuando Bobbio se atempera a s mismo escribe de este modo:

    La formacin de una federacin autntica era una utopa en elmomento en que se sentaron las bases de las Naciones Unidas ycontina sindolo de forma an ms evidente... La nica alternativaautntica a la Paz del equilibrio es la llamada paz de hegemonao incluso, por emplear un concepto de Raymond Aron, la paz delimperio .

    O tambin cuando escribe con serenidad de este otro modo, meramente descriptivo:

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  • Por guerra se entiende un tipo especial de conflicto, el que se daentre grupos organizados que tienden a destruirse con la violencia.

    La recada en la destemplanza del propio Bobbio, sin embargo, estesbozada en las frecuentes simplificaciones en que incurre. Porque losgrupos sociales, en principio, no tienden a destruirse sino a otra finalidadms noble que entienden slo puede ser satisfecha neutralizando, esdecir, desarmando, no aniquilando al adversario. Lo que falta de hechoen una situacin blica es, en lengua francesa, mansutude et douceur(mansedumbre y dulzura, respectivamente, en espaol), cualidades queBobbio encuadra entre las virtudes dbiles porque caracterizan aquellaparte de la sociedad donde estn los humillados y los ofendidos. La otraparte son los hroes, aquellos seres para los que es lcito lo que no lo espara el hombre comn, incluso el uso de la violencia. No hay sitio entreellos para los moderados. Los hroes, segn Bobbio, tienen la obligacinde ser violentos.

    En la mente de Bobbio, un profesor italiano Giuliano Pontara ha encontrado esta falaz argumento: la templanza es una virtud que no tiene cabidaen la poltica, ya que es idntica a lo que llamamos no-violencia. Luego lano violencia no tiene cabida en la poltica.

    Este silogismo es en s mismo considerado una destemplanza queexpulsa a la tica de la poltica. Bobbio juega con parejas de antinomiasen nada semejantes unas a otras, incluso en lo de ser antinomias.

    Junto a la pareja paz-guerra existen otras escribe como ordendesorden, concordia-discordia, unin-desunin, y en el origen cosmos-caos.

    LA PAZ A TRAVS DEL DERECHO

    Guerra y paz no forman una antinomia. Tampoco la forman cosmos-caos. Los dos elementos de cada dada se mueven en distintos niveles ytienen la capacidad de coincidir sin excluirse del todo en un momentodado sobre un espacio concreto. Es deseable y desde luego posibleencontrar hombres y grupos en guerra todava capaces de no perder supaz interior. El eslabn que separa a la guerra de la paz, Bobbio lo tomade un ttulo del positivista Kelsen de 1943, por cierto, que agiganta alderecho y que empequeece a la paz. En lugar de buscar a la paz comoun bien por s misma, se afirma que la lucha por el derecho acarrea automticamente la paz.

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  • La expresin paz a travs del derecho es el tftulo de una conocidaobra de Kelsen sobre el derecho internacional.

    Pero Kelsen se modera mucho ms que Bobbio en el uso de las identidades. Nunca ha suscrito nada parecido a esta opinin de Bobbio:

    La guerra se concibe, primariamente, como negacin del derecho yel derecho, a su vez, como afirmacin o reafirmacin de la paz... Lasarmas acallan a las leyes, las /eyes hacen intiles a las armas... Mientras que el estado de naturaleza es un estado de guerra a causa dela ausencia de derecho, el estado civil es un estado de paz por ser laconsecuencia de un acto jurdico.

    Retengamos la exageracin. La idea de la paz de Bobbio se reduce ala promocin de actos jurdicos. Todos los pacifismos, el poltico, elsocial, el econmico, el moral y el religioso son pacifismos jurdicos. Elabate de Saint Pierre es un pacifista slo cuando busca la paz a travs dela Alianza perpetua entre Estados; Kant cuando propone la confederacino Liga por l